En Yucatán, se estima que 23,164 niñas y niños hablan la lengua maya, lo que representa aproximadamente el 3% de la población estatal.
Esta cifra ha sido objeto de análisis por parte de educadores, promotores culturales y talleristas que trabajan directamente con infancias mayahablantes, quienes comparten una preocupación común:
¿Cómo despertar y mantener el interés por el idioma maya en las nuevas generaciones?
El idioma no es una desventaja, indican expertos
En entrevistas con talleristas enfocados en la enseñanza de la lengua maya, todos coincidieron en un punto clave: la tecnología puede ser una aliada o una enemiga, según el contexto familiar y el uso que se le otorgue.
La curiosidad infantil, afirman, nace en casa, donde el idioma debe ser una presencia viva en la vida cotidiana.
Santos Manuel, uno de los talleristas entrevistados, compartió su perspectiva:
“Con la llegada de las redes sociales y la inmersión del maya en ellas, ha habido un aumento del interés por parte de la niñez. Antes no encontrabas contenido en maya; ahora los niños acceden a juegos, adivinanzas, danzas, canciones, rap y poesía”.
“Las redes nos han ayudado mucho. Pero si en casa no se habla maya por miedo a la discriminación, entonces la tecnología no basta. Todo comienza con los padres, con la idea de que el idioma es valioso, no una desventaja”, explicó.
En esa misma línea, Enrique Coello Suárez, tallerista y promotor cultural, señaló que el mayor reto sigue siendo la discriminación, aunque reconoce que actualmente hay más apertura y acceso a contenidos en lengua maya. Sin embargo, aún queda mucho por hacer.
“Necesitamos más talleres, para todas las edades. Y sobre todo, que en las escuelas se enseñe maya con la misma importancia que se le da al inglés. Es nuestra lengua materna y merece ese espacio”.

Por su parte, el rapero maya conocido como “Pat Boy”, ampliamente seguido por niñas, niños y jóvenes de comunidades mayas, destacó que el entorno también influye.
“Mi público son niños de municipios, donde el maya es parte del día a día. En la ciudad no pasa igual”, dijo el cantante.
“A muchos les da pena, no se sienten identificados. Y ahí es donde tenemos que empezar: en las escuelas, en las calles, diciendo que somos mayas y que eso es motivo de orgullo.
La historia no debe terminar en la conquista; debe comenzar con el reconocimiento de quiénes somos”.
Hay que normalizar el hablar maya en Yucatán
La maya debe ser una presencia viva en la vida cotidiana, aseguran expertos. Es necesario normalizar su uso.
Talleristas y maestros coinciden en una conclusión poderosa: el valor que hoy le otorgan las infancias a la lengua maya será el mismo que portarán con orgullo al crecer.
Por eso, es fundamental normalizar su uso desde la primera infancia, no sólo en casa, sino también en las escuelas y espacios públicos. Que deje de verse como una herencia del pasado o un mero complemento, y se viva como lo que es: parte esencial del presente.
Así, entre ritmos de rap, poesía digital, juegos tradicionales y el compromiso de comunidades enteras, la lengua maya sigue latiendo. El futuro de esta herencia milenaria depende de los niños.
