MÉRIDA.— Luego de una semana de lluvias en Yucatán, intensas en algunos sectores, los pronósticos apuntan a un “respiro” a partir de este fin de semana, cuando se prevé una disminución gradual de las precipitaciones debido al alejamiento de los sistemas que las estuvieron generando.
Este viernes aún cayeron aguaceros, incluso en zonas de Mérida, pero se espera que mañana sábado comience a notarse una baja en la cantidad y distribución de lluvia.
Desde la mañana de hoy se registraron lloviznas intermitentes y chubascos en distintas zonas de la ciudad, donde se reportaron volúmenes desde 4.6 hasta 50.5 milímetros.
¿En qué lugares de Mérida llovió más el viernes?
Las zonas sur de la ciudad y sus comisarías estuvieron entre las más afectadas, pues el acumulado ahí alcanzó los 50.5 mm, generando encharcamientos importantes.
Sin embargo, los drenajes volvieron a fallar en sectores como el Centro, donde se registraron encharcamientos importantes, como en el cruce de las calles 60 con 67, donde cayeron 20.6 mm de precipitación.
En el poniente de la ciudad, los registros estuvieron entre 10.1 y 14.5 mm, mientras en el oriente se superaron los 24 mm. Las rachas de viento alcanzaron 55 kilómetros por hora.
Julio llega con cambio del clima en Yucatán
La llegada de una dorsal anticiclónica desde el Caribe comenzará a estabilizar la atmósfera y reducirá notoriamente el potencial de lluvias, al menos hasta los primeros días de julio.

Sin embargo, aún podrían registrarse algunas tormentas aisladas, principalmente en la costa occidental del Estado.
Asimismo, una nueva onda tropical podría llegar en los próximos días, pero lo haría debilitada, de modo que el pronóstico sigue apuntando a menor actividad pluvial.
Por el contrario, las temperaturas subirán de nuevo, con máximas superiores a los 35 grados y en algunos puntos hasta 40, debido al efecto de la humedad acumulada que intensifica la sensación térmica.

Baja presión en el Golfo no amenaza la Península de Yucatán
En cuanto a la zona de baja presión frente a Campeche, que el Centro Nacional de Huracanes mantiene bajo vigilancia, especialistas señalan que, aunque podría ganar fuerza, no representa amenaza directa para la Península de Yucatán.
“No se espera que retroceda ni que nos afecte de manera directa. Si acaso, dejaría algo de humedad y lluvias dispersas, nada más”, explicó el meteorólogo Juan Antonio Palma Solís, coordinador de Meteored México.
Ese sistema se desplazó el viernes hacia el suroeste del Golfo de México, rumbo a Veracruz, lo que contribuirá a una reducción de lluvias en tierras yucatecas.

Hasta el momento de esta edición el potencial ciclónico del fenómeno es del 30% y su paso sirve como recordatorio de que la temporada de huracanes está comenzando a activarse.
El experto advirtió que, aunque no se prevén impactos inmediatos, es fundamental que la población siga atenta a los pronósticos.
“Ya empezaron los avisos de la naturaleza. No hay que confiarse solo porque no ha habido ciclones fuertes aún”, subrayó.







