Sargazo en la costa yucateca. Investigadores proponen el aprovechamiento del alga en campos como la energía, la agricultura y la cosmética
Sargazo en la costa yucateca. Investigadores proponen el aprovechamiento del alga en campos como la energía, la agricultura y la cosmética

El arribo masivo del sargazo volvió a hacerse presente en estas fechas, como ha ocurrido en años recientes y puso en alerta a los especialistas en medio ambiente.

Sin embargo, los científicos confirmaron que esta biomasa puede representar una oportunidad si se aprovecha en forma adecuada.

La doctora Beatriz Escobar Morales, investigadora de la Unidad de Energía Renovable del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), explicó que desde hace unos años se ha replanteado la percepción del sargazo no como un desecho, sino como un biorresiduo con múltiples usos posibles.

Para dar con este descubrimiento, se exploró el uso de extractos de sargazo para la síntesis verde, enfoque de la química que busca métodos de producción sostenibles para el medio ambiente mediante nanopartículas, platino, plata y cobre, para aplicaciones en energía y tratamiento de aguas contaminadas.

“El sargazo es muy rico en polisacáridos, alginatos y antioxidantes. Tiene muchos bioactivos que lo hacen útil para la síntesis verde de nanopartículas”, señaló la especialista.

Entre los usos que se le pueden dar al aprovechamiento del sargazo destacan tres campos: la industria cosmética, la agricultura y las energías limpias.

“En la agricultura, el biocarbón del sargazo puede cargarse con nutrientes como nitrógeno. En la industria energética puede usarse como biocombustible o en celdas de combustible”, explicó.

Aunque parezca sencillo, no lo es. Para llevar al cabo todo estos procedimientos es necesaria una red de infraestructura que permita el acopio, la transferencia y la transformación del sargazo en grandes volúmenes.

También existen retos normativos, como la falta de regulación sobre el manejo y permisos para recolectar y comercializar el sargazo.

“Hay empresas que no se animan a invertir por miedo a que en un año no haya sargazo y pierdan su inversión”, apuntó.

Aun así, la doctora cree que esta biomasa seguirá presente por un tiempo indeterminado. “Creo que el sargazo ya nos acompañará año con año, en diferentes cantidades, pero estará aquí presente”.

Uno de los impactos ecológicos más notorios que se asocian con esta macroalga es el mal olor que desprende al descomponerse, producto del ácido sulfhídrico, que si bien puede considerarse tóxico, la doctora aclara que no representa un riesgo grave a la salud a menos que se consuma.

“Lo más probable sería una irritación en la piel por contacto directo, pero no hay riesgo mayor”, apuntó.

Actualmente, ya hay proyectos en marcha que aprovechan el sargazo en la elaboración de fertilizantes, materiales de cartón, productos de papel e incluso materiales de construcción.