Con la temporada de huracanes, que se inició de manera oficial el pasado 15 de mayo en el Pacífico y el 1 de junio en el Atlántico, los expertos en meteorología reiteran la importancia de aprender a interpretar adecuadamente los avisos que emiten las autoridades especializadas, incluso desde días antes de que se forme un ciclón tropical.
El meteorólogo Juan Antonio Palma Solís, coordinador de Meteorología Yucatán, explica que uno de los errores más comunes de la gente es no tomar en serio las alertas tempranas.
“Mucha gente ve esos avisos y no los entiende, o simplemente no les da importancia. Cuando quieren reaccionar ya es demasiado tarde”, advierte.
Desde el comienzo de la temporada los meteorólogos nacionales e internacionales monitorean la formación de las ondas tropicales, que pueden evolucionar en sistemas ciclónicos.
Este trabajo lo encabeza el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés), organismo que opera en todo el Caribe, el Atlántico, el Golfo de México y el Pacífico Oriental.
Cuando el NHC detecta una zona de disturbio meteorológico con potencial de desarrollo ciclónico, emite una zona de vigilancia acompañada de un pronóstico de cinco días.
Esto se hace con un sistema de colores que señala la probabilidad de que se forme un ciclón: amarillo, posibilidad baja, del 0% al 30%; naranja: posibilidad media, del 40% al 60%, y rojo: posibilidad alta, del 70% al 100%.
“Cuando ves que una zona pasa del amarillo al naranja, es momento de empezar a prestar atención. Si llega al rojo, y está cerca de nuestra región, ya es una advertencia seria para estar preparados”, subraya Palma Solís.
No es una amenaza inmediata, pero es tiempo ganado.
Es importante entender que estos avisos iniciales no indican que ya existe un ciclón, sino que hay una alta probabilidad de que se forme uno, señala. Desde ese momento, los ciudadanos tienen varios días —incluso hasta una semana— para prepararse.
“El tiempo que se gana con estas alertas puede marcar la diferencia entre pérdidas humanas o materiales y una respuesta adecuada”, manifiesta el meteorólogo.
“Se pueden asegurar viviendas, preparar albergues, proteger documentos importantes o incluso evacuar zonas vulnerables si es necesario”, añade.
Cuando el sistema ya se ha organizado y es oficialmente un ciclón tropical, el NHC deja de emitir pronósticos de desarrollo y pasa a ofrecer información sobre su trayectoria prevista y potencial intensidad.
Cono de incertidumbre
Aquí es donde aparece el conocido cono de incertidumbre, una figura en forma de embudo que informa la ruta probable del ciclón y el margen de desviación hacia los lados. Aunque muchos lo interpretan como la ruta exacta del fenómeno, Palma Solís aclara que es solo una estimación, y por eso su nombre incluye la palabra “incertidumbre”.
“Una vez que el ciclón se acerca más a tierra, entran en acción las alertas del Sistema de Alerta Temprana de Protección Civil, que van desde el color azul (mínimo peligro) hasta el rojo (peligro máximo). Estas se actualizan según la cercanía y fuerza del fenómeno”, detalla el especialista.
Por ello, es importante precisar que los planes de contingencia, las alertas por colores y el nivel de riesgo para la población no son determinados por los meteorólogos, sino por los expertos en Protección Civil.
En el caso de Yucatán, el gobierno del Estado es la única autoridad facultada para emitir y difundir oficialmente estas alertas, con base en los protocolos nacionales y la información científica proporcionada por el Servicio Meteorológico Nacional y el Centro Nacional de Huracanes.
Y responsablemente, la ciudadanía debe seguir únicamente los avisos oficiales y no dejarse guiar por fuentes no verificadas o rumores.
Gracias al avance de la tecnología con satélites, radares y aviones cazahuracanes, hoy se puede anticipar con mayor precisión dónde y cuándo podría formarse un ciclón, y hacia dónde podría dirigirse una vez establecido. Esta capacidad ha mejorado significativamente la prevención en países como México, especialmente en zonas vulnerables como la península de Yucatán.
“El conocimiento es poder. Entender cómo funcionan estas alertas nos permite tomar decisiones informadas, y eso salva vidas. No esperemos a que el ciclón esté encima para actuar”, enfatiza Palma Solís.
Para esta temporada de huracanes se invita a la población a mantenerse informada mediante fuentes oficiales como la Conagua, el Servicio Meteorológico Nacional, Protección Civil estatal y municipal, así como aquellos medios de comunicación con cobertura meteorológica confiable.
