Los gatos que cazan o comen carne cruda, en mayor riesgo de portar el parásito toxoplasma
Hoy 8 de agosto es el Día Mundial del Gato, felino que no solo causa adoración o aversión sino también transmite enfermedades, como la toxoplasmosis, mal que ya se les diagnosticó a 83 personas en México, entre ellas cinco de Yucatán, en lo que va de 2025.
Los gatos que cazan o que se alimentan con carne cruda tienen más probabilidades de ser portadores del parásito toxoplasma, que en la mayoría de las personas causa síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre o dolores de cabeza y de músculos, informa Clínica Mayo sobre esta peligrosa enfermedad.
Hay más casos de toxoplasmosis que en 2024
Según el Boletín Epidemiológico de la semana 30 de 2025, que la Secretaría de Salud (SSA) publicó el 4 de agosto, del 1 de enero al 26 de julio se confirmaron 86 casos de toxoplasmosis (37 hombres y 46 mujeres) en 18 de los 32 estados de México, tres enfermos más que los 80 registrados en el mismo período de 2024.
En el país, el estado líder en toxoplasmosis es Guerrero, con nueve casos (cinco hombres y cuatro mujeres) y, a nivel peninsular, es Yucatán, con cinco enfermos (dos varones y tres mujeres), seguido de Quintana Roo, con cuatro (tres hombres y una mujer), mientras que Campeche se mantiene con cero casos.
Tan solo en la semana 30 (del 20 al 26 de julio) en México se confirmaron cinco casos de toxoplasmosis (dos en Morelos, uno en Oaxaca y uno en Veracruz), tres más que los dos detectados en la S29 (13-19 de julio) en Chiapas y Jalisco.
Hace un año, en la semana 30 se detectó solo un caso de toxoplasmosis en el país (en Ciudad de México) y Yucatán tenía tres casos acumulados (un hombre y dos mujeres).
La toxoplasmosis, por las heces de gatos o por comer carne cruda o mal cocinada

La toxoplasmosis es una enfermedad grave causada por el parásito Toxoplasma gondii, que se reproduce sexualmente solo en los intestinos de los felinos (gatos, leones, tigres…), que a su vez liberan en las heces las formas infectivas llamadas ooquistes, las cuales sobreviven varios meses si el clima es cálido y húmedo (como el de Yucatán), forman esporas y se activan en el ambiente, explica la doctora Dolores Correa Beltrán, directora de Investigación del Hospital Nacional de Pediatría.
Las personas y otras animales se infectan por el consumo de ooquistes, presentes en el ambiente, el agua o los alimentos contaminados con heces de gatos, o de quistes, encontrados en la carne cruda o mal cocinada de aves y mamíferos, advierte la experta. Un quiste puede alojar a miles de parásitos y sobrevive durante toda la vida del huésped.

La toxoplasmosis en el embarazo, doble peligro
Una mujer o hembra embarazada puede transmitir la toxoplasmosis (los ooquistes) a su embrión o feto a través de la placenta, en su paso por la vagina durante el parto, o el recién nacido los ingiere con la leche materna, puntualiza la Dra. Correa.
Si la mujer se infecta al principio del embarazo, la toxoplasmosis causa aborto y, si es al final de la gestión, el bebé puede nacer sano pero presentar secuelas, como convulsiones, ceguera o sordera parcial, tras algunas semanas, meses e incluso años después, añade.
Especialista en toxoplasmosis congénita, la Dra. Correa recomienda, mínimo, hacer de manera rutinaria un estudio de tamiz de anticuerpos contra T. gondii a las mujeres embarazadas y estudiar los casos que resulten positivos, para determinar la fase aguda
y dar tratamiento profiláctico que disminuya el riesgo de infección fetal y las posibles secuelas.
La toxoplasmosis, grave y con secuelas
Además, la experta contrasta que el Toxoplasma gondii rara vez enferma a una persona con sistema inmune sano, pero si tiene VIH/sida o está en tratamiento con inmunosupresores por cáncer o trasplante de órganos, entonces presenta problemas graves, como encefalitis, inflamación de la retina, daño sistémico generalizado, agrandamiento del hígado o el bazo y alteraciones de glándulas.
La toxoplasmosis es un desafío para los médicos, abunda, porque se diagnostica con pruebas de anticuerpos o de ADN (presentes en la sangre), ya que no siempre hay síntomas; se debe identificar si la infección está en fase crónica (no representa peligro) o aguda (sí hay peligro para el bebé) durante un embarazo y el tratamiento no solo es para eliminar al parásito sino también para regular la reacción inflamatoria del sistema inmune, la cual puede ser dañina si es exagerada.
Yucatecos con VIH, con secuelas por toxoplasmosis
Sobre esta enfermedad, el hoy extinto Carlos Méndez Benavides, fundador del albergue Oasis San Juan de Dios, que apoya a gente con VIH/sida en Conkal, declaró a Diario de Yucatán en 2019 que en el estado hay gente con secuelas por toxoplasmosis, como quedar en sillas de ruedas o ciegos, porque, explicó, cristaliza una parte del cerebro y causa año es irreversible y progresivo y, además, el tratamiento se inicia tarde porque el medicamento no se vende en farmacias sino lo controla el gobierno.
Narró que, por ejemplo, si al enfermo lo diagnostican un viernes tiene que esperar a que la siguiente semana el gobierno solicite la caja de medicamentos y, luego, que le surtan la receta, pero en todo ese tiempo los daños aumentan.
Cómo se previenen enfermedades transmitidas por los gatos
Según autoridades sanitarias, los mininos pueden transmitir también la enfermedad del arañazo del gato (bacteria Bartonela) y otras que propagan las picaduras de pulgas o garrapatas, como tularemia (fiebre del conejo), peste (Yersinia) o enfermedad de Lyme, así como parásitos intestinales (lombriz solitaria, anquilostoma, ascáride, Giardia).
Para prevenir todas estas enfermedades, recomiendan evitar que la mascota conviva con gatos callejeros, vigilar que el minino doméstico no tenga pulgas ni garrapatas, desparasitarlo regularmente y cuidar la higiene después de tocar a la mascota o manipular su areneros, trastes o juguetes.


