Martín Medina Sonda al arribar a las instalaciones de la extinta PGJ de Tabasco el 17 de octubre de 2014
Martín Medina Sonda al arribar a las instalaciones de la extinta PGJ de Tabasco el 17 de octubre de 2014

La señora Ligia Canto Lugo, madre de Emma Gabriela Molina Canto, acudió al estado de Tabasco para constatar la muerte de Martín Alberto Medina Sonda, feminicida de su hija.

El exesposo de Emma Gabriela Molina cumplía una sentencia de 50 años de prisión por este crimen y su muerte fue difundida el martes 26 de agosto.

La señora Ligia Canto explicó que solicitó apoyo a la Fiscalía General de Yucatán y a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas para tras-ladarse a Villahermosa y verificar personalmente el fallecimiento del hombre que privó de la vida a su hija en 2017.

Relató que una vez en Tabasco recibió facilidades de Óscar Tonatiuh Vázquez Landeros, fiscal general, para confirmar la identidad del interno fallecido, mediante fotografías, confronta de huellas y otros documentos oficiales.

La también activista estuvo acompañada de un abogado de confianza radicado en Villahermosa, quien también conocía al hoy occiso y corroboró junto con ella la autenticidad de la información.

“Se cierra un ciclo”

“El resultado es que el señor ya no está con vida. Para mí significa cerrar un ciclo, quitarme un peso de encima. Sin embargo, todavía hay tentáculos de este personaje que pueden significar un riesgo para mi familia, aunque tengo fe en que todo se termine pronto”, señaló.

Ligia Canto aseguró que no aceptó la propuesta de recibir el cuerpo, pues consideró que esa responsabilidad corresponde a los familiares directos de Medina Sonda.

Además, indicó que en los próximos días recibirá los documentos oficiales que certificarán plenamente el deceso.

La señora recordó que aún hay procesos pendientes relacionados con reparaciones del daño, pero subrayó que con la muerte de Medina Sonda “se acabaron los amparos” que prolongaban la justicia para su familia.

Además, informó que en cuanto sepa los motivos y tenga en su poder el acta de defunción hablaría de nuevo con los medios.

El nombre de Martín Alberto Medina Sonda se hizo conocido en Yucatán a raíz de los litigios que entabló con su exesposa Emma Gabriela Molina Canto, a quien ordenó asesinar y por cuya muerte purgaba una condena de 50 años de prisión.

En forma paralela, su cercanía con José Manuel Saiz Pineda, exfuncionario de Tabasco, lo puso en el ojo público y lo llevó a la cárcel.

El martes 26, el yucateco fue hallado muerto en el penal de Villahermosa. Las primeras versiones señalan que fue suicidio, como informó el gobernador Javier May Rodríguez.

En el historial de Medina Sonda figuran varios crímenes y condenas, además de sonados episodios como el secuestro de sus hijos en conocida avenida del norte de Mérida y el reclamo de ocho millones de pesos hallados en una avioneta que llegó al aeropuerto de la capital yucateca.