• Aunque es un derecho humano, el acceso al agua aún no está garantizado por el gobierno en la entidad

El agua subterránea en la región hidrológica del estado en 20 años redujo su disponibilidad al 64%, advirtió el Consejo Ciudadano por el Agua en Yucatán y la Contraloría Ciudadana Autónoma del Agua.

Todavía nos falta mucho en materia de agua, expuso Teresa Denegre Vaught Charruf, integrante de las citadas organizaciones. “En Yucatán tenemos agua, pero ya sabemos que buena parte está contaminada”.

Además, compartió que Yucatán ya se conecta a los efectos del cambio climático global.

“Hasta hace unos años se decía que el agua en Yucatán era ilimitada y que toda era pura, pero hace 20 años aproximadamente empezaron a llegar megaindustrias”, recordó la activista.

En el tiempo del presidente Carlos Salinas de Gortari se privilegió abrir el agua como si fuera un mercado por el Tratado del Libre Comercio. “Se empezó a hacer un movimiento nacional por el derecho humano al vital líquido que se llama ‘Agua para todos, Agua para la vida’, es el primer colectivo de todos los pueblos de México”.

“Hace unos años nos unimos al movimiento y formamos la Contraloría Estatal del Agua de Yucatán”.

También indicó que al mismo tiempo que se va diciendo que Yucatán es sostenible por su riqueza, llegará el momento en que ya no se puede sostener porque no puede converger tanta industrialización, inmobiliarias y megadesarrollos que priorizan el consumo de agua a costa del deterioro de los ecosistemas y la contaminación del manto.

“El panorama general es que los esfuerzos han sido muy limitados para el grado de deterioro y contaminación que está habiendo en nuestros mantos freáticos. Yucatán ocupa el penúltimo lugar nacional en cuanto a saneamiento, eso es alarmante ante la actividad industrial”, apuntó.

“La potabilización del agua no se está dando como debe ser y todas esas industrias extractivas y contaminantes, porque así les llamamos, como es el caso el caso de cantidad de granjas porcícolas, también repercuten porque sus biodigestores no son suficientes para el saneamiento, dada la gran cantidad de animales”.

La activista señaló que también hacen falta biodigestores en las casas.

El agua se envenena con desechos, según indican estudios del tema. Se dice que ya hay riesgo de bañarse en cenotes y está el caso del sargazo, nada es casual, es parte del problema”.

Teresa Denegre mencionó que se han enfocado en priorizar el derecho al agua y al saneamiento por sobre los derechos que tienen las empresas para extraer y comercializar, justo porque el agua no es recurso, es un elemento, nadie puede vivir sin ella, es un derecho humano que está garantizado en la Constitución.

Un trabajo con lentitud

“Sí hace falta mucho por hacer y lamentamos que vaya muy lento el trabajo del Consejo de Cuenca, por ejemplo, o de otras instancias como Conagua y las problemáticas cada vez son más fuertes”, compartió.

Esto es muy fuerte, sobre todo para el futuro, con todos los desarrollos industriales que se están dando en Yucatán, advirtió.

El Consejo Ciudadano por el Agua en Yucatán está en contra de que se instale una cervecera en terrenos de Kanasín, por su ubicación entre dos reservas de agua.

“Ahora recolectamos firmas en un planteamiento para que las autoridades locales sepan cuántas personas se oponen a la imposición del saqueo industrial del agua de Yucatán”.

La integrante de la organización hizo un primer llamado a las personas para hacer un uso consciente del agua, como no tomar baños “enormes”.

“Eso de llenar albercas, limpiar y llenar de cloro son prácticas que se deben corregir, ser más consciente del uso del agua cada quien en su casa, incluso lo que comemos tiene una repercusión. Comer un kilo de carne representa 8 mil litros de agua porque es lo que se usa para obtenerla”.

La activista señaló que se aconseja reducir el consumo de carne y comer más frutas, vegetales y legumbres, que generan menos gasto de agua y son más saludables. “Esas son prácticas cotidianas que podemos hacer”.

También dijo que a nivel institucional es urgente que las autoridades tomen cartas en el asunto en cuanto a la Ley Nacional del Aguas que está frenada, por ejemplo, “cuando en 2019, juntamos más de 200 mil firmas, ahí participó el Consejo Ciudadano por el Agua de Yucatán junto con todos los estados, para esta iniciativa ciudadana que garantizaría el derecho humano al agua y hasta ahora eso no pasó”.

“Ha habido un esfuerzo de cambio, aunque siguen habiendo intereses porque esa iniciativa iba a frenar un poco a las industrias para la extracción del agua, pero no se ha logrado, estamos esperando que este año haya un cambio legislativo que sea favorable para las comunidades”, refirió.