Un lunch saludable debe incluir una fuente de proteínas de calidad, granos enteros, frutas, verduras, productos lácteos o una fuente de grasas saludables, informó la especialista Aline Dioné Marín Cárdenas, secretaria académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), en un boletín.
“El objetivo principal es crear almuerzos que cumplan dos factores claves: que los niños realmente coman y que les proporcionen la energía necesaria para todo el día”, resaltó.
Por ello, explicó que los niños deben comer cinco veces al día: desayuno, comida, cena, así como dos colaciones o refrigerios entre ellos, con el fin de proveerles la energía necesaria para sus actividades cotidianas.
También aseveró que su alimentación es muy importante para lograr un buen desarrollo, ya que justo en esa etapa es cuando su cuerpo aprovecha todos los nutrientes que se le aportan, pero al estar en constante movimiento, esto demanda que tengan las suficientes calorías. Sin embargo, al tener un estómago más pequeño, lo peor que se puede hacer es saturar al infante con comida.
Sobre golosinas o botanas, sugirió que no deben incluirse en el lunch, lo que se recomienda es una porción de leche semidescremada, yogurt sin azúcar (sólido o bebible), verduras o frutas.
“Si optas por frutas deshidratadas, vigila que no tenga azúcar añadida y que no sean más de cuatro piezas”, remarcó.
