El Registro Agrario Nacional (RAN) en Yucatán despidió recientemente a cerca del 80 % de su personal, una medida que no es exclusiva de la entidad, sino que se está replicando en diversas oficinas del país, se informa en un boletín.
Esta reestructuración no responde a recortes presupuestales, sino que forma parte de políticas federales orientadas a limitar recursos a instituciones clave, con el aparente objetivo de abrir espacios a cuadros afines a las nuevas administraciones estatales que entraron en funciones en 2025.
La situación no solo afecta directamente a los trabajadores despedidos, sino también a la población ejidal en todo el estado.
Con esta situación, los ejidatarios enfrentan ahora mayor incertidumbre en sus trámites y en la entrega de certificados agrarios, procesos que ya arrastraban un atraso desde principios de año debido a que el gobierno federal había justificado la demora señalando a Hacienda y la falta de liberación de presupuesto.
Este panorama genera una contradicción con los compromisos expresados por el actual gobierno, que había asegurado priorizar la atención a poblaciones vulnerables como las comunidades ejidales.- MEGAMEDIA
