Las lluvias continúan representando un verdadero desafío para el personal del Proyecto Santa María.
Lejos de ceder, las precipitaciones han persistido durante varios días, complicando el trabajo cotidiano del albergue de aves y generando un ambiente adverso tanto para las instalaciones como para quienes laboran en ellas.
Como se informó en su momento, y la propia organización dio a conocer en sus redes sociales, las lluvias han provocado daños en diferentes áreas del refugio.
Su director, Pierre Medina, señaló que el mayor riesgo no lo enfrentan las aves, sino el personal encargado de atenderlas.
Después del pasado fin de semana la situación se tornó aún más complicada, explicó, pues el agua que en ocasiones logra descender vuelve a acumularse debido a las precipitaciones constantes, generando un ciclo difícil de controlar.
Además del lodo, el refugio enfrenta la invasión de mosquitos.
Respecto a las aves, precisó que por fortuna se encuentran en buenas condiciones porque los módulos en los que permanecen tienen suficiente altura para evitar que el agua las alcance.
Sin embargo, reiteró que las mayores complicaciones recaen en el personal, que debe lidiar con lodo, humedad y nubes de insectos en un entorno cada vez más difícil de sobrellevar.
A pesar de que el viernes pasado los fuertes vientos derribaron algunos árboles y ramas, el refugio en general se mantiene en orden y sin daños significativos.
El problema principal no han sido los vientos, sino la continuidad de las lluvias, que saturan el suelo de agua, favorecen el crecimiento acelerado de la vegetación y generan un ambiente con exceso de humedad y poca entrada de luz solar.
Pierre Medina detalló que al estar el refugio prácticamente en medio del monte, estas condiciones se intensifican y contribuyen a la proliferación de mosquitos.
También señaló que los trabajadores realizan sus labores en condiciones sumamente complicadas.
Aunque se han presentado algunas incapacidades médicas, ninguna ha sido grave. Subrayó que pese a estas adversidades las aves están en buen estado y, por ahora, la prioridad es reforzar la vigilancia en los módulos donde permanecen.— Ilse Noh Canché
Aguaceros
El personal del Proyecto Santa María enfrenta lodo, humedad y mosquitos por las lluvias.
Acciones a futuro
El director del refugio, Pierre Medina, adelantó que si las lluvias no cesan se evaluará la posibilidad de realizar movimientos estratégicos. No obstante, aclaró que se trata de una decisión que implica diversos factores logísticos y no puede tomarse de manera apresurada.
En el corto plazo
Por lo pronto, el plan inmediato es esperar a que mejoren las condiciones para iniciar labores de limpieza y control. Entre las acciones están la reducción del follaje que cubre gran parte del área, con el fin de permitir la entrada de luz solar, disminuir la humedad y reducir la presencia de mosquitos. Esta medida también busca que las aves puedan asolearse, algo fundamental para su bienestar.

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