El Hospital O’Horán confirma más consultas por la enfermedad mano-pie-boca, de alta contagiosidad
El Hospital O’Horán confirma más consultas por la enfermedad mano-pie-boca, de alta contagiosidad

La enfermedad mano-pie-boca, que afecta mayormente a los menores de cinco años, suele tener dos picos o brotes a lo largo del año, en primavera y otoño, por lo que no es raro que en esta época se registre un incremento de casos.

Así lo explica el doctor Carlos Quiñones Vega, médico pediatra y jefe de enseñanza, capacitación e investigación del Hospital O’Horán, quien corrobora que hay un alza del padecimiento en el estado.

Aunque esto es notorio en la consulta, no hay un dato preciso sobre en qué porcentaje se han incrementado los casos, pues no es una enfermedad que sea obligatorio reportar.

Según precisa, mano-pie-boca es una enfermedad frecuente en niños de cinco años, el pico más alto se da en los menores entre uno y dos años, aunque esto es variable y es más frecuente en infantes que acuden a guarderías, que en general tienen un riesgo dos o tres veces mayor de cualquier infección.

¿Qué causa el virus de mano-pie-boca?

Mano-pie-boca es causado por el enterovirus, del que hay muchos serotipos, pero el más común es el A71, y el virus Coxsackie A16.

El doctor señala que es una enfermedad muy contagiosa entre los muy pequeños, aunque también se pueden contagiar los adultos, adolescentes y niños de primaria, algo que no era muy frecuente.

La tasa de contagio es muy alta, resalta, por lo que un bebé puede contagiar a toda la familia o a todo su salón de clase o guardería.

Hay un período de incubación de dos o tres días antes de que se presente la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas del manos-pie-boca?

Los síntomas inician con una etapa febril que puede durar dos o tres días. Se trata de una fiebre de difícil control porque baja, pero poco, y los niños pueden tener 38.5 o 39 grados.

A pesar de los medicamentos la fiebre solo baja un poco y vuelve a incrementarse.

“Esto suele desesperar a los padres, pero deben saber que es normal”.

Alrededor de la boca salen unos granitos o erupciones, “como boquita de payasito, con puntitos rojos”.

También se generan vesículas que luego se rompen y dentro de la boca hay puntitos rojos que se convierten en fogajes o aftas.

Esto hace que el menor esté irritable, no quiera comer y babee mucho.

Cuando inicia la fiebre, en las plantas de los pies y las palmas de las manos se pueden ver puntitos rojos, “como cuando se paran sobre piedritas”.

También salen granitos o vesículas con cierta cantidad de líquidos que se rompen y dejan una costra.

“Es muy molesto”, afirma el pediatra, pero no es una enfermedad que suela agravarse.

El tratamiento es sintomático, pues se dan medicamentos para controlar fiebre y quitar el dolor, señala. Hay que mantener al bebé con ropa cómoda y cuidar las lesiones.

Aunque existen fármacos antivirales, ninguno ha demostrado que sirva para esta enfermedad, asegura.

La duración del padecimiento es de 4 a 5 días, aunque en algunos casos se puede prolongar.

El pediatra indica que algo que no se observaba muchos años atrás, y ahora es más frecuente, es la aparición de los granitos alrededor del área genital y en las nalgas, además que en ocasiones se extiende a las piernas.

Después de los dos o tres días de fiebre ésta debe ceder, si el menor ya estuvo dos días sin fiebre y la temperatura alta regresa entonces no es normal y es posible que haya una infección agregada, por lo que es importante acudir al médico de nuevo.

La fiebre alta que causa el padecimiento, sobre todo en los bebés, puede ocasionar la caída de las uñas, lo cual puede ocurrir una semana o dos semanas después del brote de la enfermedad.

Esto no debe preocupar a los padres, pues las uñas vuelven a salir.

Ante esto, la manera más importante de prevención es la higiene y el lavado de manos.