La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de México clausuró la construcción de una pista de motocross en Chicxulub Pueblo porque la obra se realizaba sin el permiso de cambio de uso de suelo en terrenos forestales.
Chicxulub Pueblo es la cabecera del municipio homónimo y desde 2020 es parte de la zona metropolitana de Mérida, capital de Yucatán. Tiene una población municipal de 4,440 habitantes y se ubica a 14.7 km al noreste de la ciudad meridana.
Sin permiso, arrasaron selva para pista de motocross
Hoy miércoles (22.10.2025), en un comunicado, la Profepa informa que su personal realizó el martes 7 de octubre pasado una visita de inspección en el predio y constató que removieron la vegetación natural, de selva baja caducifolia, en una superficie aproximada de 4.27 hectáreas.
En donde se arrasó la selva, los inspectores observaron calles construidas con material pétreo, nivelación del terreno y un circuito cerrado diseñado para actividades deportivas de motocross, con obstáculos, saltos y curvas pronunciadas.
Estas actividades implican una modificación del terreno forestal, que conforme a la ley ambiental requiere autorización previa de la Semarnat, recuerda la Profepa.
La Profepa clausura obra en Chicxulub Pueblo
Debido a que las personas no presentaron ese permiso, la Profepa puso los sellos de clausura temporal total en el predio y ordenó el cese inmediato de las obras, como medidas de seguridad.
Según las fotos de la Profepa, el personal puso un sello de clausura en una lona que anuncia carreras de motocross el sábado 11 y el domingo 12 de octubre.
La Profepa no menciona si se multó o multará a alguien por la destrucción de 4.27 ha de selva yucateca.
Se desconoce si el Ayuntamiento de Chicxulub Pueblo 2024-2027, que encabeza el alcalde Amilcar Abricel Reyes Marín, del PAN, entregó el permiso de construcción para la pista de motocross.
Es la segunda clausura total temporal que la Profepa impone en Yucatán en este octubre, pues aplicó esa misma sanción al Parque Zoológico y Botánico La Reina, en Tizimín, tras hallar un alarmante cúmulo de irregularidades en agravio de los animales que viven ahí.




