Cuatro estudiantes de la Licenciatura en Derecho de la Universidad Modelo obtuvieron el segundo lugar en la Segunda Competencia Interamericana de Debate sobre Derechos Humanos, celebrada recientemente en la ciudad de Saltillo, Coahuila. El logro, que los posicionó entre los mejores equipos de América Latina, es resultado de meses de preparación, desvelos y trabajo en equipo, pero, sobre todo, de una profunda convicción en el poder transformador del derecho y la palabra.
El certamen, organizado por la Academia Interamericana de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Coahuila, reunió a decenas de estudiantes de distintas universidades del continente. Durante una semana, los participantes debatieron dilemas contemporáneos relacionados con la justicia, la igualdad y la tecnología, en un espacio que busca fortalecer el pensamiento crítico y la argumentación jurídica entre las nuevas generaciones.
En esta edición se plantearon dos grandes temas: por un lado, las intervenciones iconoclastas en monumentos durante marchas feministas y su posible justificación legal; y, por otro, la incorporación de la inteligencia artificial en el Poder Judicial para agilizar los procesos de resolución de casos. Cada equipo debía preparar una defensa y una refutación sobre ambos dilemas, primero a través de un documento escrito de 16 páginas y después en la fase oral, frente a jueces y especialistas del ámbito jurídico.
Integrantes
El equipo modelista, conformado por Rubén Alejandro Servín Cruz, Mónica Alejandra Galaz Briceño, Sergio Gabriel López Chan y Daniela de Montserrat Alfaro Borges, representó a la universidad en dos binas. Mónica y Rubén trabajaron el tema de la inteligencia artificial en el Poder Judicial, mientras que Sergio y Daniela abordaron el de las manifestaciones feministas y la iconoclasia.
“Fue un proceso intenso porque no solo implicó preparar argumentos sólidos, sino aprender a pensar desde perspectivas opuestas”, explicaron los estudiantes.
“En la etapa escrita debíamos presentar los cuatro enfoques posibles —a favor y en contra de cada dilema— y luego defenderlos oralmente en las rondas”.
Aunque cada tema tenía una complejidad distinta, ambos exigían un profundo conocimiento del marco legal, de la jurisprudencia internacional y de los tratados sobre derechos humanos. “En nuestro caso, trabajamos el uso de la inteligencia artificial en los poderes judiciales”, cuenta Rubén Servín. “El dilema era si esta tecnología debía implementarse para descongestionar los tribunales, que tienen muchos expedientes sin sentencia, o si representaba un riesgo por la privacidad de los datos y la pérdida de empleos humanos”.
Los jóvenes relatan que su camino hacia Coahuila comenzó tras haber participado unos meses antes en otra competencia internacional celebrada en la UNAM, donde también obtuvieron el segundo lugar. “Venimos del ‘Sergio García Ramírez’, y fue ahí donde dijimos: vamos por más. Cuando llegó la invitación de la Academia Interamericana, no lo dudamos. Nuestra directora y nuestra coach Fer nos apoyaron en todo momento”, comenta Rubén.
La preparación no fue sencilla. Coincidió con las semanas de exámenes parciales y con las exigencias académicas del semestre. “Fue un semestre de alto rendimiento”, confiesa Mónica Galaz, quien cursa el noveno semestre y está por concluir su carrera. “Había que equilibrar clases, trabajos y ensayos del concurso. A veces pasábamos las noches investigando jurisprudencias, revisando sentencias y preparando nuestras intervenciones. Pero valió completamente la pena”.
El concurso constó de tres fases: preliminar, semifinal y final. Durante las rondas, los equipos se enfrentaban en duelos de argumentación en los que el dominio del tema y la capacidad para responder a las preguntas del jurado eran decisivos. “Cada intervención era una oportunidad para demostrar el trabajo detrás”, cuenta Daniela Alfaro. “Pasamos las primeras rondas con confianza, y cuando anunciaron que llegábamos a la final, fue una mezcla de emoción, orgullo y nervios”.
La final, celebrada el viernes 7 pasado, tuvo como tema central el uso de la inteligencia artificial en el ámbito judicial. En ella, Rubén Servín defendió la postura a favor de su implementación, mientras que Mónica Galaz argumentó en contra. “Fue muy interesante porque debíamos sostener puntos de vista opuestos, cada uno con fundamentos sólidos. Ya no podíamos ayudarnos entre nosotros, era confiar plenamente en lo que cada uno había preparado”, explican. El enfrentamiento final fue contra el equipo del Tecnológico de Monterrey.
“Estábamos todos agarrados de la mano en el público”, recuerda Daniela. “Había seis jueces —el doble que en las rondas anteriores—, entre ellos magistradas y la directora de la Academia Interamericana. Fue una final muy intensa y muy enriquecedora”.
Al final del certamen, el equipo yucateco fue reconocido con el segundo lugar general, un resultado que celebraron con emoción. “Más allá del premio, sentimos que no somos los mismos que antes”, reflexiona Sergio. “Este tipo de experiencias te transforman. Te obligan a confiar en tu conocimiento, a defender con convicción una postura y, sobre todo, a trabajar con un equipo en el que todos se complementan”.
Para los jóvenes, el logro representa un orgullo compartido con su universidad, sus docentes y familias. “Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de nuestra coach Fer, de nuestros directivos, de los maestros que nos daban permiso para ausentarnos de clase, de quienes nos acompañaron con café en las noches de preparación y, por supuesto, de nuestras familias, que nos soportaron los nervios, el estrés y las desveladas”, expresaron. La coach Fernanda Solís González, politóloga egresada de la Universidad Modelo, es la primera mujer en llevar a un equipo a este concurso.
Además del segundo lugar general, el desempeño de los modelistas destacó de manera individual. Tanto Mónica Galaz Briceño como Rubén Alejandro Servín Cruz fueron reconocidos como los mejores oradores de toda la competencia, distinción que resalta no solo su dominio del discurso jurídico, sino también su capacidad para transmitir ideas con claridad, seguridad y sensibilidad ante los temas abordados.
El equipo se muestra decidido a continuar participando en futuros concursos y a seguir representando a Yucatán en foros nacionales e internacionales. “El aprendizaje que nos deja este tipo de experiencias no se compara con nada”, concluyen. “Aprendes a pensar jurídicamente, pero también a escuchar, a argumentar y a creer en el poder de la palabra.
El próximo año volveremos”.El segundo lugar obtenido por los alumnos de la Universidad Modelo no solo refuerza el prestigio académico de la institución, sino que evidencia el talento y la preparación de una nueva generación de juristas comprometidos con los derechos humanos y con el futuro de la justicia en el país.
