Aunque ayer lunes fue feriado y representaba una oportunidad para que cientos de familias disfrutaran de actividades recreativas, el Parque Zoológico Animaya registró una afluencia menor a la esperada.
Durante la mañana y el atardecer, el recorrido del safari, los juegos mecánicos y el tradicional trenecito, atracciones favoritas de los visitantes, sobre todo de los más pequeños, operaron con normalidad, pero con filas cortas y espacios amplios entre grupos.
Algunas familias aprovecharon el clima nublado y la apertura del zoológico para pasar un rato de esparcimiento.
Desde el estacionamiento se apreciaba la escasa afluencia. Incluso una trabajadora del área de estacionamiento comentó que la presencia de paseantes había sido baja en la mañana y que en general,los días entre semana suelen registrar menor asistencia, mientras que los fines de semana concentran la mayor afluencia.
Durante el recorrido se observó a algunas familias caminando con tranquilidad por las distintas áreas del zoológico.
El felinario fue el área con mayor movimiento durante la jornada, tanto en la parte superior como en la inferior. Ahí, los niños eran quienes mostraban mayor entusiasmo al observar a los leones de cerca.
Entre los visitantes se encontraba Milagros Lugo, quien acudió con sus seis nietos para aprovechar el día de descanso y convivir en familia. Manifestó que prefiere visitar Animaya antes que la feria de Xmatkuil, la cual considera atractiva, aunque actualmente “demasiado concurrida”.
Cielo Rodríguez, turista originaria de Cancún, visitó Animaya acompañada de su esposo y sus dos bebés. Aprovecharon el puente para conocer el parque y, según explicó, eligieron este zoológico por la edad de los pequeños y porque desea que comiencen a familiarizarse con los animales.
Le agradó observar el buen estado de los ejemplares, ya que en otras visitas a distintos zoológicos ha encontrado animales tristes o con señales de descuido, situación que —dijo— no ocurrió en este recorrido.
El área del apiario, donde se ubican los capibaras, continúa siendo una de las más concurridas del zoológico. Muchos visitantes acuden específicamente para observar a estos carismáticos animales, que se han consolidado como los favoritos del público. Los dos ejemplares mantienen la atención de chicos y grandes, pues con frecuencia despiertan la curiosidad de quienes se detienen a grabar sus chapuzones y clavados, parte de su rutina diaria en el recinto.
En contraste, la zona de juegos mecánicos estuvo un poco solitaria, mientras que el área de comida tuvo algo más de movimiento. Ahí se observó a varias familias disfrutando de botanas y tomando un descanso mientras esperaban a que sus hijos terminaran de jugar.
