El Juzgado de Control en Kanasín impuso la prisión preventiva al veracruzano G.T.C., alias “Flaco”, en la audiencia en la que la Fiscalía de Yucatán lo acusó de los delitos de violación equiparada agravada y feminicidio agravado de una niña de 12 años de edad, quien era su hijastra, en Izamal.
Segundo caso de violación y feminicidio infantil en 7 años
El “Flaco” sería el segundo hombre procesado por violación y feminicidio infantil con el nuevo sistema penal en siete año en Yucatán.
El primero fue el yucateco Carlos Felipe Valle Yah, quien tenía 19 años de edad cuando el 23 de mayo de 2019 el Juzgado de Control en Tekax lo condenó a 35 años de prisión en un juicio abreviado por la violación y el feminicidio de una niña de 6 años de edad a la que atacó en una brecha de Tahdziú el 20 de agosto de 2018.
Siete años después, el martes 2 de diciembre de 2025, una niña de 12 años murió también víctima de violación y feminicidio.
En este caso, su madre declaró a la Policía de Izamal que en la madrugada del martes 2 de diciembre viajó a Mérida en busca de empleo y, al retornar en la noche, halló muerta a su hija en el piso y con huellas de golpes en la cara.
La mujer señaló como presunto responsable a su pareja sentimental, “Flaco”, de 33 años de edad. El hombre, adicto a la droga “cristal” y al alcohol, ya había huido de la vivienda.
Esa trágica noche, unos dijeron que el arma feminicida fue un martillo, pero otros afirmaron que fue un pequeño mazo hallado cerca de la menor asesinada.
Detenido tres días después del feminicidio infantil
El “Flaco” evadió a los policías tres días. Anoche viernes, a las 9, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán informó que el jarocho G.T.C., de 33 años de edad, fue detenido en cumplimiento de una orden de aprehensión.
Presuntamente, al “Flaco” lo detuvieron en Valladolid, porque la SSP dijo que en la captura participaron también la Policía Municipal de Valladolid, la Policía Estatal de Investigación (PEI) de la misma SSP, la Fiscalía de Yucatán y fuerzas federales.
La SSP indicó que, según las investigaciones, G.T.C. y la madre de la menor salieron hacia Mérida, pero él retornó solo al departamento que habitaban en Izamal; la madre volvió por la noche, pero no obtuvo respuesta desde el interior, solicitó apoyo para entrar y así encontró muerta a su hija, C.A.P.P.
Audiencia inicial por feminicidio infantil
Hoy sábado 6 de diciembre, la Fiscalía de Yucatán informó que, en la audiencia inicial celebrada en el Juzgado de Control en Kanasín, imputó a G.T.C., originario del estado de Veracruz, como presunto responsable de los delitos de violación equiparada agravada y feminicidio agravado de la niña de Izamal.
Durante la audiencia, la Fiscalía informó que la niña murió a causa de un traumatismo craneo facial, de acuerdo con el dictamen del Servicio Médico Forense.
En la causa penal 149/2025 se asentó la misma versión que la SSP dio a conocer anoche viernes.
Tras la imputación, la Fiscalía pidió la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa y justificada contra el acusado, por la gravedad de los delitos.
El juez de Control la concedió por todo el tiempo que dure el proceso penal, así que el ahora imputado ingresó al reclusorio del sur de Mérida.
El miércoles 10 decidirá si lo procesa o no
Además, el juez informó que el miércoles 10 de diciembre continuará con la audiencia, en la que decidirá la situación jurídica del acusado, es decir, si lo vincula o no a proceso penal.
De ser vinculado, el “Flaco” podrá ejercer su derecho a un juicio oral o renunciar a éste y optar por un juicio abreviado.
La diferencia radica en que en un juicio oral, la Fiscalía debe comprobar los delitos, y en un juicio abreviado, el acusado se confiesa culpable y, a cambio, se le permite llegar a un arreglo sobre su condena con la Fiscalía y la parte denunciante, que en este caso es la madre de la niña asesinada.
Otro beneficio del juicio abreviado es que la condena se reduce, no se impone el tope máximo.
El “Flaco” sería el primer hombre procesado por un feminicidio infantil con los agravantes de ley porque vivía con la niña y su madre en Izamal. A Carlos Felipe lo juzgaron sin los agravantes porque no tenía relación de parentesco con la menor, quien era vecina suya.


