Vecinos del fraccionamiento Gran Calzada cerraron por casi una hora la carretera Umán–Mérida, a la altura del kilómetro 8, frente al Cecati 61, en protesta por la construcción de un centro de rebombeo de gas de la empresa Mayakán dentro de esa unidad habitacional.
Después de unos minutos, se movieron hacia la vía Mérida-Umán y, tras un operativo de la SSP para evitar embotellamientos, decidieron caminar hacia el Periférico de Mérida para cerrarlo, como lo hicieron semanas atrás.
Los manifestantes habían advertido que no liberarían la vialidad hasta la presencia de representantes del Ayuntamiento de Umán, así como de autoridades del gobierno del Estado y del gobierno federal, con el fin de entablar un diálogo y obtener respuestas concretas a sus demandas.
Sin embargo, el bloqueo en el Periférico sólo tardó unos minutos y los manifestantes se retiraron desmoralizados ante la falta de respuesta de las autoridades.
Bloqueo en la carretera Umán-Mérida
En la carretera Umán-Mérida, los manifestantes, encabezados por Abner Aragón Torres, advirtieron que no liberarían la vialidad sino hasta que llegaran representantes del Ayuntamiento de Umán, del gobierno del Estado y del gobierno federal, a fin de entablar un diálogo y obtener respuestas concretas a sus demandas.
Ponen en duda un plan del gobierno de Díaz Mena
Abner Aragón señaló que, pese a que el gobernador Joaquín Díaz Mena ha declarado públicamente que hay un plan para la reubicación de las viviendas afectadas, los vecinos no han recibido ningún documento oficial que respalde esa propuesta.
“Son solo palabras. No nos han presentado nada por escrito, ningún plan formal”, afirmó.
Durante la protesta, los inconformes corearon consignas como “No al gasoducto”, “Fuera Mayakán” y “Vecino escucha, esta es tu lucha” mientras mantenían bloqueada la circulación.
La situación generó molestia entre automovilistas y transportistas que quedaron varados, quienes hicieron sonar constantemente el claxon para exigir el paso.
Vecinos inconformes con una decisión judicial
Los manifestantes señalaron que, aunque perdieron la suspensión de la obra, el conflicto no ha sido resuelto de manera definitiva.
Explicaron que la negativa judicial estuvo influida por reformas a la Ley de Amparo, al considerar que la obra no afecta intereses sociales, postura que rechazan.

Asimismo, afirmaron que se consideran víctimas de violaciones a derechos humanos y calificaron el proyecto como un caso de “racismo ecológico”, al señalar que este tipo de infraestructura se concentra en el sur de la zona metropolitana de Mérida.
Advierten que se extenderá el impacto del gasoducto de Mayakán
Indicaron que actualmente el impacto se da en Umán, pero posteriormente podría extenderse a la Reserva de Cuxtal, mientras que no se contemplan proyectos similares en otras zonas de la ciudad.
Sobre el tema de la reubicación de sus viviendas, los vecinos señalaron que sería necesario trasladar al menos 168 ubicadas frente a la zona de bombeo.
Aunque el gobernador anunció que habrá un plan, afirmaron que no se les ha presentado ninguna propuesta formal.

“Lo que dice Huacho no tiene pies ni cabeza. No hay nada escrito”, sostuvo Abner Aragón, quien reiteró la exigencia de que se presente un plan estructurado y oficial.
Cerca de las 7 de la noche los manifestantes liberaron la circulación en el sentido Mérida–Umán, pero mantuvieron el bloqueo en el carril contrario, de Umán a Mérida.
Bloqueo en el Periférico de Mérida
Como a las 7:20 p.m. los manifestantes se dirigieron al Periférico de Mérida para continuar sus bloqueos debido a que, por un operativo de la policía, el que mantenían en la Mérida-Umán quedó sin efecto.
A través de un operativo, la SSP trató de evitar el cierre total de la circulación para evitar embotellamientos, lo que “desarmó” la protesta.
Poco después de las 8 de la noche los manifestantes desistieron de cerrar el Periférico de Mérida, aunque hasta ese momento ninguna autoridad se presentó para entablar el diálogo con los quejosos.
Por momentos, el ambiente se tensó con discusiones entre manifestantes y elementos de la SSP que guardaban el orden, también ocurrió con automovilistas que se quejaban de la obstrucción de la vialidad cuando solo querían llegar a su casa después de su jornada laboral.
Al final de la protesta se dijeron desmoralizados porque nadie acudió a atenderlos pero informaron que continuarán con su lucha
















