Bajo el sol del oriente yucateco, en el municipio de Tixpéhual, Grupo RH Desarrollos Inmobiliarios escribió un capítulo que no se mide solo en metros cuadrados, sino también en confianza, familia y destino compartido. La entrega de la primera etapa de Gran Verona no fue únicamente un acto inaugural. Fue un punto de inflexión. Un antes y un después para una empresa joven que decidió apostar, aun cuando el entorno decía que no era momento.

Gran Verona abrió formalmente sus puertas con el compromiso de un proyecto residencial 100 por ciento equipado, con amenidades premium. De los 802 lotes que conforman el desarrollo, poco más de 200 fueron entregados en esta primera etapa, ante inversionistas, autoridades, colaboradores y familias que han acompañado el proceso desde sus cimientos más profundos.

Primera etapa

“Hoy estamos entregando la primera etapa a nuestros inversionistas. Es un proyecto que comenzó en preventa y que hoy está completamente vendido”, compartieron los socios fundadores Rodrigo Raúl Hoil Escalante y Ricardo Jesús Herrera Saravia, quienes encabezaron el evento. A lo largo del año se entregarán las etapas restantes y, en paralelo, el grupo ya prepara el lanzamiento de Gran Verona 2, a escasos metros del desarrollo original.

“Este proyecto nos permitió crecer como empresa, como equipo y como comunidad”, explicaron. Lo que hace cinco años inició con una plantilla de 30 o 40 personas hoy es una empresa con cerca de 180 colaboradores formales. Un crecimiento que impacta no solo a quienes invierten, sino a toda una región.

Durante el acto protocolario se reconoció la presencia de autoridades estatales y municipales, así como de aliados estratégicos, notarios, despachos arquitectónicos y equipos técnicos que hicieron posible el desarrollo. En su mensaje de bienvenida, el director general de Grupo RH, Félix Cabreja Burgos, aseguró: “Las grandes obras no se construyen solo con concreto, sino con ideas, personas y propósito”.

Gran Verona, explicó, nació primero en el mundo de las ideas, como una superestructura de visión y atrevimiento. Luego se convirtió en infraestructura tangible, con una inversión cercana a los 180 millones de pesos, más de 180 empleos directos y alrededor de 500 indirectos. Y, finalmente, se sostuvo sobre una estructura humana sólida: una empresa que evolucionó en procesos, organización y compromiso.

En representación del gobernador del Estado, el subsecretario del Trabajo, Luis Enrique Borjas Romero, destacó que desarrollos como Gran Verona son muestra de que el crecimiento ordenado, legal y con sentido social sí es posible en Yucatán. Subrayó el impacto económico del sector inmobiliario y de la construcción, pilares del desarrollo estatal, y reconoció a las nuevas generaciones que hoy impulsan proyectos con visión de largo plazo.

Gran Verona se levanta sobre un terreno que perteneció a don Antonio Bastarrachea, un hombre cuyo patrimonio estuvo a punto de perderse en medio de engaños, hasta que dos jóvenes empresarios decidieron hacer lo correcto. Rodrigo y Ricardo buscaron a su familia, tocaron puertas, aclararon documentos y apostaron por un acuerdo justo, humano y transparente, de acuerdo con lo narrado por Rodrigo Hoil Escalante, socio fundador.

La hija de don Antonio, quien estaba entre el público, la maestra Ileana de Jesús Bastarrachea, lo expresó con un nudo en la voz: “Es un mar de sentimientos. Mi papá estaría muy satisfecho. Lo único que deseo es que sigan siendo tan humanos y que no les cambie ese hermoso corazón”. En memoria de don Antonio, Grupo RH colocará una placa con una frase que hoy define al proyecto entero: “Lo que empieza bien, termina bien”.

Rosa Osorio Cetz, inversionista, reconoció que al inicio hubo dudas, pero hoy la emoción supera cualquier temor. De la mano de su asesora, Marijose Osorio Guardián, entendió que invertir no es vender por vender, sino escuchar, acompañar y construir soluciones reales para cada familia.

Comunidad

Gran Verona es hoy una comunidad en formación, con dos casas club, más de 35 amenidades y un concepto integral pensado para vivir, convivir y crecer. Pero, sobre todo, es la prueba de que cuando la visión se une a la ética, el trabajo constante y la confianza mutua, los proyectos trascienden.

Grupo RH cerró la jornada con un mensaje para quienes miran hacia el futuro: el bien raíz sigue siendo un tesoro, Yucatán vive un gran momento y la clave está en informarse, confiar y elegir bien. El propósito de la empresa es desarrollar comunidades de alto valor.— Darinka Ruiz Morimoto