Vemos con buenos ojos el golpe del Ejército a este cártel (Jalisco Nueva Generación), ya que era una acción necesaria, comentó Isaías Marrufo Góngora, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en Yucatán.
“Esperamos que esto genere un ambiente de mayor tranquilidad, especialmente considerando la situación de violencia en el país”, dijo.
En una conferencia de prensa para dar a conocer el informe de los indicadores económicos, como cada mes, el dirigente del IMEF respondió preguntas de los medios de comunicación.
Ahí expresó su perspectiva sobre la reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del CJNG.
Marrufo Góngora señaló que este evento podría tener implicaciones importantes para la seguridad y la economía en la región.
En este aspecto, destacó que la seguridad es un factor crucial que puede influir positivamente en el clima de negocios.
“La actividad económica en Yucatán ha mostrado un desempeño positivo, con un crecimiento del 2.4% en el tercer trimestre de 2025, superando la media nacional de 0.8%”, destacó.
Sin embargo, también advirtió sobre la presión inflacionaria que podría afectar la economía local.
Sobre los efectos inmediatos que la situación de violencia tuvo en la actividad económica, expresó:
“El cierre de carreteras afectó la movilidad comercial y social, haciendo que algunas empresas, especialmente en el sector transportista, y supermercados suspendieran operaciones”, explicó. Sin embargo, la actividad económica se reanudó rápidamente.
“Aunque hubo un impacto el domingo, el lunes la actividad se normalizó y la mayoría de las empresas reanudó sus operaciones”.
Además, enfatizó que, a pesar de los eventos en otras partes del país, Yucatán mantiene su estabilidad.
“La actividad económica en el estado permaneció prácticamente intacta durante este período. Las plazas comerciales y los restaurantes siguieron funcionando, lo que refleja la confianza en la seguridad del estado”, comentó.
Después precisó que el tema geopolítico es impredecible. “La lógica y el sentido común dirían que esto se ve con buenos ojos a nivel internacional, Sin embargo, como IMEF no tenemos una postura en ese sentido oficial, por lo que no me aventuraría. Sin embargo, el sentido común diría que sí, que esto se ve con buenos ojos”, precisó.
En relación con las estrategias y criterios generales de políticas económicas que se tenían establecidos para 2025, el gobierno expresó que el crecimiento económico sería del 2% al 3%.
No obstante, el resultado final de la operación de 2025 quedó en .7%.
“La deuda bruta del sector público cerró en 19.7 billones de pesos, equivalente al 55.8% del PIB”.
“Con ello México pone en riesgo su calificación soberana acercándose a una baja, situación que recientemente fue comentada por algunas instituciones.
“Los resultados de nuestra encuesta mensual indican que una expectativa para el déficit de su medición tradicional del 3.8% para 2026 y 2027”, advirtió.
El IMEF considera que una lectura inicial es que el costo laboral aumentará por lo menos un 5% de manera anual hasta el 2030, lo que se suma al aumento de los días de vacaciones, incrementos de doble dígito en el salario mínimo e incorporación de la seguridad de los trabajadores en ciertas plataformas digitales.
“Es razonable pensar que si bien algunos trabajadores podrán verse beneficiados por estos aumentos a su compensación global, muchas empresas, sobre todo pequeñas y medianas, no podrán absorber o trasladar esos costos y tendrán que despedir a empleados para sobrevivir a ese aumento a los costos laborales”, comentó.
Este efecto, refirió, vendrá acompañado de las reformas fiscales que cada día presionan más a las empresas.
En cuanto a los factores e indicadores macroeconómicos, el IMEF anticipa un crecimiento del 1.3% en el PIB y una inflación del 4%.
El balance público tradicional estaría en -3.80% y la tasa política monetaria en un 6.50%. Se presume que se generarán 280,000 nuevos empleos y habría un tipo de cambio del 18.50%.
