• Un aspecto de la elección judicial del año pasado. El proceso se repetirá en 2027, con grandes retos que, advierte el Iepac, se deben atender
  • Moisés Bates Aguilar durante la entrevista en la Redacción del Diario

Si bien en Yucatán se han desarrollado elecciones con tranquilidad y elevada participación, no hay que cerrar los ojos ante los sucesos de otros estados, para evitar que se repliquen conductas indebidas, alerta Moisés Bates Aguilar, consejero presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (Iepac) del Estado de Yucatán.

También dice que en 2027 se plantearán nuevos retos en materia electoral, independientemente de lo que arroje la reforma que propone la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Uno de esos retos, admite, será una nueva elección judicial, de la que se hizo un ensayo el año pasado en medio de interrogantes.

En otro tema, el funcionario electoral coincide con las voces que plantean modificaciones legales para que las candidaturas independientes sean más accesibles para el ciudadano, sin tantos obstáculos como ahora.

Ayer publicamos la primera parte de una entrevista que el maestro Bates Aguilar concedió en una visita al Diario, en la cual habló, entre otros temas, de la propuesta de reforma electoral.

A continuación, otros conceptos de la plática:

¿Alguna amenaza en materia electoral para Yucatán?— Creo que hay que tener mucho cuidado con el tema. Efectivamente, Yucatán ha tenido una estabilidad basada en la organización de las elecciones.

Recordemos el año 2000, o 2001, cuando había turbulencia política en torno a las elecciones. Eso poco a poco fue desapareciendo, con elecciones más tranquilas, los famosos gritos y sombrerazos fueron desapareciendo y los partidos políticos fueron dirimiendo a través de los cauces legales sus diferencias con los propios resultados electorales.

Sin embargo, me parece que habría que ver a los costados, lo que sucede en otros estados, y tratar de seguir con el esquema que nosotros mantenemos.

En cuestión de seguridad, y lo puedo decir claramente, hemos tenido un esquema de amplia coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública y con la Guardia Nacional a fin de que se pueda garantizar el voto de los ciudadanos y la seguridad de los funcionarios de casilla, incluso al momento de contar las boletas.

Sin embargo, no podemos cerrar los ojos ante lo que pasa en otros estados. Tenemos que buscar las medidas suficientes para que no se repliquen o se traigan acá conductas de otros estados, o la manera de inhibirlas.

Los recursos del Iepac ante lo que se avecina.— Me parece que hemos tratado de ajustarnos a los tiempos actuales. Entendemos que el Instituto Electoral no es una isla, no tiene las capacidades de recaudación, como ningún órgano electoral las tiene. Y nosotros hemos solicitado lo que consideramos al Poder Legislativo.

Vuelvo a insistir, y no es de este gobierno sino desde gobiernos anteriores: sistemáticamente el Instituto Electoral ha venido en un recorte presupuestal que evidentemente ha afectado parte de su estructura.

Hoy nos vemos limitados para habilitar ciertas áreas, ciertos puestos, y tratamos de buscar un mecanismo con el cual podamos seguir cumpliendo nuestras funciones.

Obviamente, me parece que en el momento que se abra un proceso electoral y haya que instalar toda una estructura operativa para organizar la elección tendrá que haber el recurso económico suficiente para poder instalar todo este gran aparato que dé certidumbre y certeza.

Una elección conlleva un gran operativo social. Solo en el caso de las mesas directivas de casilla tenemos un ejército ciudadano al que se suman capacitadores electorales, asistentes electorales, gente que traslada la paquetería a los consejos distritales, gente que esté esperando esa paquetería para reiniciar una revisión y conteo de las elecciones, que pueda revisar posteriormente las impugnaciones de los partidos políticos…

Todo esto conlleva un gran esfuerzo, además de la vigilancia que se está haciendo en cuanto a las campañas, al monitoreo. Por supuesto, es una inversión que no me parece para nada tirada al vacío y tendremos que aplicar un gran diálogo con las autoridades para que se entienda que se requieren los recursos.

El Iepac se sigue preparando con la gente que tenemos en ese momento, pero evidentemente tendríamos que hacer una contratación mayor para poder cumplir nuestros objetivos.

El ensayo de la elección judicial y los desafíos en 2027.— Efectivamente, tuvimos un ensayo el año pasado referente a la elección del Poder Judicial y allá habría que revisarlo. No es algo que viene en el tema de la reforma y tampoco en el esquema.

Hasta hoy parecería que se mantendría que el mismo día de la jornada electoral estaríamos eligiendo también a jueces penales, civiles, familiares, laborales, en todo el Estado.

Hay que recordar que en el estado de Yucatán solo se eligió a magistrados del Tribunal de Disciplina y del Tribunal Superior, dejando todavía pendiente toda la estructura jurisdiccional del Poder Judicial, que es un gran reto para el instituto.

Tendrá que contabilizarse bajo este esquema. Primero las elecciones de diputados, de presidentes municipales y posteriormente ir a contar o empezar a contar las elecciones de los jueces del Poder Judicial. Es un reto, y es un reto en varios sentidos, no solamente logístico para el Instituto Electoral, sino también de comunicación.

Uno de los temas que observamos eran los trabajos que pasan los candidatos a estos cargos del Poder Judicial, sin recursos económicos, sin exposición, sin acceso a medios de comunicación, aunque amablemente muchos medios se les abrían. No podían incluso pautar en redes sociales, por disposición legal.

Entonces, uno se preguntaría cómo puedo hacer una campaña masiva ante el electorado si no puedo comunicarme. Y eso da paso a discusiones. Son temas que hay que analizar, que hay que reconocer las realidades.

Habrá que repensar los esquemas que se dieron en este primer ejercicio y plantearnos de qué manera solucionamos los problemas. Uno se preguntaría, y válidamente, si un candidato tiene que recorrer todo el Estado o gran parte del estado, hacer campaña, hacer difusión.

¿De dónde obtendría recursos? O sea, de su propia bolsa o a través de apoyos, de financiamiento que podría ser público o podría ser privado. Hoy se discute incluso en el propio esquema político si el procedimiento de fiscalización debería ser revisado, ante las circunstancias en que nos encontramos en el país.

Las organizaciones que se dedican a la delincuencia organizada pretenden incidir en la vida política del país y una de las mecanismos para incidir son las campañas electorales, para que elijan autoridades afines a ellas o que patrocinen a candidatos, y creo que es algo en lo que deberíamos poner mucha atención: de dónde vienen los recursos para los candidatos, si es suficiente el financiamiento público o de plano podríamos estar hablando, como hoy se habla, de una posible reducción del financiamiento público para las campañas.

Es un tema importante. Me estoy yendo a las campañas generales, pero en realidad en las del Poder Judicial vienen un poco más desprovistos.

En el caso del Poder Judicial, por ejemplo, el conteo de los votos no se hizo en las mesas directivas de casilla. Se hizo en las sedes de los consejos distritales de los órganos electorales. Y bueno, ¿ante la representación de quién?

O sea, habría que tener una confianza absoluta en el órgano electoral, ya sea del INE o del Iepac o de cualquier estado, porque no había una representación. Los representantes de los partidos políticos quedaron vetados para entrar, por disposición legal, y los ciudadanos contendientes no estaban posibilitados para generar representaciones.

En este sentido, creo que hay esquemas de transparencia, de rendición de cuentas, y yo como presidente del Iepac no estoy ni estaría a disgusto de que mi trabajo fuese observado y calificado por la ciudadanía. Eso da transparencia y confianza y, además, evita cualquier especulación.

Más facilidades para candidaturas ciudadanas.— Sería lo deseable, que un mayor número de ciudadanos pueda registrarse y tenga facilidades para contender frente a los partidos políticos en un esquema parejo.

Definitivamente, habría que hacer una revisión. Hay que reconocer que con la regla actual se inscriben varios candidatos y hay una bolsita de financiamiento público, pero es una bolsita que se dividirá entre todos los candidatos independientes que lograron acceder, a diferencia de los partidos políticos, que ya tienen definidos sus porcentajes para cada uno, así como sus topes de campaña.

Sí, definitivamente la regla es más rígida para el ciudadano. Creo que hay que revisarla, darle mayor potencial al ciudadano para que participe políticamente de manera directa.