Mérida, Yucatán, se ha convertido en refugio de foráneos en “un país que vive un baño de sangre”. Sin embargo, la ciudad no está preparada para absorber este crecimiento generado por la migración interna en México, advierte el antropólogo Sergio Grosjean.
Entre los principales riesgos señala la pérdida de áreas verdes y sus efectos en la salud mental de la población.
La migración, en general, es un fenómeno antiguo, asociado a la búsqueda de mejores condiciones de vida.
Entre las principales causas del desplazamiento interno en México, hacia Yucatán está la reunificación familiar, la situación laboral y la inseguridad delictiva, de acuerdo con la Unidad de Política Migratoria.
Diversos estudios señalan que huir de la violencia criminal es una de las motivaciones para cambiar de lugar de residencia, ya que esta se ha acentuado en todo el país, como lo documenta el crecimiento de mercados criminales que se refleja en el aumento de desaparecidos, enfrentamientos entre cárteles y denuncias de extorsión.

¿Cuáles son los municipios de Yucatán con más migrantes?
- El municipio de Conkal tiene la mayor proporción con 25.3%,
- seguido de Mérida, con 20.1%;
- Dzilam de Bravo, 16.7%;
- Progreso,, 15.1%;
- y Kanasín con 12.7%.

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi en Yucatán, el 12.3% de la población nació en otra entidad federativa o en otro país, —porcentaje por debajo del nacional que es de 18.1%—. Aunque los nacidos en otros estados residentes en la entidad son el 10.2%.
Mérida, refugio de foráneos que escapan de la violencia
En este contexto, el también arqueólogo, buzo y espeleólogo, indica que, como resultado de la masiva llegada de personas a la capital yucateca para vivir, “en los últimos 10 años, Mérida ha perdido más áreas verdes como nunca en su historia”, a causa de una “irresponsable campaña” bajo el lema de “vengan todos a Mérida (…) en beneficio del cártel inmobiliario”.
Aunque Sergio Grosjean no los menciona por su nombre, en virtud del tiempo al que alude, se deduce que se refiere al exgobernador Mauricio Vila Dosal y al exalcalde Renán Barrera Concha, cuando menciona al “ex pequeño gobernador y del tres veces alcalde, quienes ya se fueron”.
“Obviamente, en un país que vive un baño de sangre, en gran medida gracias a otro nefasto, como lo es el expresidente López (AMLO), la gente, con justa razón, optó por venir a vivir a Mérida, una ciudad que no estaba ni está preparada para recibir a tanta población”.
Por lo que evidencia la falta de planeación para un crecimiento ordenado y con respeto al medio ambiente.

Llegada masiva de foráneos a Mérida, incide en la salud mental de nativos
En una publicación en su cuenta oficial de Facebook, expone que la llegada de foráneos a Mérida “ha traído consecuencias como las que vemos los nativos y traerá otras, muchas aún insospechadas, algunas de ellas relacionadas directamente con la salud mental”.
Cita un estudio realizado en Países Bajos, y replicado en Barcelona que demuestra que en algunos barrios tenían menos problemas de salud mental que otros y estaba relacionado con las áreas verdes que los ciudadanos pueden observar.
Se trata de una investigación que evalúa los espacios y su relación con la salud mental, que da como resultado la regla 3-30-300.
“Esto significa que si desde la sala de tu casa, tu balcón o dormitorio puedes ver 3 árboles, si el 30% de la superficie de tu barrio posee zonas verdes o arboladas, y si estás a menos de 300 metros de un gran parque, tienes entre 12% y 15% menos probabilidades de consumir antidepresivos”, explica Grosjean.
Los resultados, añade, arrojan que cuando estas condiciones se cumplen, la población tiene entre 9% y 10% menos probabilidades de ingresar a un hospital psiquiátrico y 12% menos consumo de antidepresivos, no por enfermedad física, sino por trastornos mentales.
“Entonces, queda plenamente demostrado que existe una necesidad real de contacto con la naturaleza. Por ello, las autoridades que se fueron provocaron una desconexión en gran parte de la ciudad al autorizar la creación de entornos autodestructivos”, concluye.
Gentrificación en Mérida: más población, menos áreas verdes
Por lo tanto, al crecer la población con el arribo de foráneos, aumentan los tiempos de traslados y se da paso a la gentrificación en Mérida que es otro fenómeno.
“Viajamos media hora o una hora para ir al trabajo o llevar a nuestros hijos a la escuela, derivado del crecimiento poblacional y vial, implica que lo hagamos viendo tráfico y no áreas verdes”.
Finalmente, Sergio Grosjean comparte una imagen donde compara cómo estaba Mérida, en cuanto a áreas verdes, en 2015 con el más actual disponible.

En ella se observa el crecimiento de la ciudad, donde las áreas verdes han sido desplazadas por planchas de concreto de calles, nuevos fraccionamientos y otras construcciones.
Con el color rojo señala la expansión urbana, las zonas donde la ciudad ha crecido de ese lado, es decir, áreas verdes que fueron ocupadas por construcciones y expansión urbana.
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¿Qué es la regla del 3-30-300?
¿Qué es lo primero que ves al asomarte a la ventana de tu casa? La respuesta se relaciona directamente con tu bienestar psicológico.
La regla 3-30-300 es una forma sencilla de medir nuestra conexión con la naturaleza en nuestro día a día que se reflejará en bienestar y se basa en tres puntos concretos:
- Ver al menos 3 árboles desde tu casa.
- Vivir en un entorno con al menos un 30% de cobertura vegetal (barrio arbolado).
- Tener un parque o espacio natural de calidad a menos de 300 metros.
La población que se apega a esa regla, consume menos de antidepresivos, ansiolíicos o tranquilizantes, indican el estudio referido.
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