Yucatán logró la recertificación de su estatus sanitario en materia ganadera; sin embargo, registró una baja en su reclasificación al pasar de nivel 3 a 4, según se dio a conocer durante la asamblea ordinaria de la Unión Ganadera Regional del Oriente de Yucatán (Ugroy).
El tema generó interés entre productores de la región oriente, quienes coincidieron en la importancia de mantener los estándares sanitarios para no afectar la comercialización de ganado hacia otros estados y mercados internacionales.
El estatus sanitario en ganadería es la clasificación oficial que recibe una región, país o unidad de producción respecto a la presencia o ausencia de enfermedades animales específicas, certificada por autoridades oficiales.
Este reconocimiento determina la situación sanitaria de una zona frente a padecimientos del hato ganadero para permitir o restringir la movilización y exportación de animales.
En agosto del año pasado, se dio a conocer la inspección realizada por personal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que reportaba la detección de presuntas anomalías.
En la revisión se realizaron observaciones que debían cumplirse para no poner en riesgo el estatus sanitario de Yucatán.
Como parte de este proceso, la zona oriente fue uno de los puntos clave en la visita de supervisión del personal del USDA, debido a su relevancia como zona ganadera.
Las inspecciones incluyeron revisiones a procedimientos de control, trazabilidad e identificación del ganado, que son importantes para garantizar la sanidad animal en la región.
Precisamente ese fue uno de los puntos que más se trató durante la asamblea hace dos días en la localidad donde el presidente de la Ugroy, Mario López Meneses, informó que tras las observaciones se implementaron una serie de correcciones y lineamientos para cumplir con los requisitos de certificación.
“En diciembre logramos la recertificación del estatus sanitario, hubo una reclasificación, hasta ahora no nos afecta porque quienes mandan ganado al centro del país siguen teniendo los mismos procesos de movilización”, explicó. El estatus obliga a reforzar pruebas zoosanitarias.
“Gracias al estatus nos lleva a mayores pruebas, seguiremos trabajando para subir la clasificación”.
En cuanto al gusano barrenador del ganado, indicó que se le entregó un oficio a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum durante su visita a Yucatán para plantear la viabilidad de producir mosca estéril en la Facultad de Veterinaria del estado y fortalecer el control de esta plaga.
Según añadió, respaldan el plan piloto de liberación de moscas, estrategia que mostró resultados positivos.
“En un principio no me parecía atractivo, pero vimos los resultados, venían repletas las trampas de moscas de gusano barrenador, se hicieron buenos trabajos”.
Aunque previo al evento, el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), Edgardo Medina Rodríguez, fue entrevistado de manera breve e indicó que el programa de trampas concluyó, aunque adelantó que será reactivado, sin precisar fecha.
