Se calcula que entre 8 mil y 12 mil personas padecen párkinson en Yucatán, pero las cifras son imprecisas
Se calcula que entre 8 mil y 12 mil personas padecen párkinson en Yucatán, pero las cifras son imprecisas

Aunque se habla de 8 mil y hasta 12 mil casos de párkinson diagnosticados en Yucatán, la cifra real es un tanto incierta.

Muchas personas pueden estar padeciendo la enfermedad, pero no han sido diagnosticadas porque la marginación y la pobreza no les permite acceder a la atención médica especializada, señaló Roberto Leal Ortega, especialista en la enfermedad de Parkinson.

El doctor ofreció anteayer lunes por la tarde una Cátedra Prima sobre el tema a los alumnos de la carrera de medicina de la Universidad Anáhuac Mayab.

El problema de este mal no es solo el progresivo deterioro de la salud del paciente, implica también un desgaste para la pareja de los afectados, familiares y círculo más cercano, pues hay una total dependencia hacia ellos, dado que la enfermedad es altamente incapacitante y no existe una red de apoyo para quien padece el problema ni para los cuidadores.

El pasado sábado 11 de abril se conmemoró el Día Internacional del Párkinson, una fecha para reflexionar en torno a esta enfermedad neurodegenerativa que hoy día, se sabe, afecta en el mundo a 10 millones de personas, hombres y mujeres de diversas edades.

El médico británico James Parkinson (1755-1824) cirujano, boticario, geólogo y paleontólogo, describió por primera vez la enfermedad en 1817 en su obra titulada “Un ensayo sobre la parálisis agitante”.

En esta publicación identificó los síntomas principales, como el temblor en reposo, la rigidez y la inestabilidad postural. La enfermedad inicialmente fue llamada “parálisis agitante” y se le cambió el nombre décadas más tarde, en la segunda mitad del siglo XIX, por el neurólogo francés Jean-Martin Charcot, quien propuso renombrarla como la enfermedad del Parkinson en honor a su descubridor.

El Día Mundial del Párkinson se celebra el 11 de abril, coincidiendo con el nacimiento de James Parkinson.

El médico Leal Ortega, neurólogo con especialidad en párkinson y trastornos del movimiento en el Hospital Clinic Barcelona, es integrante fundador de la Sociedad Mexicana para el Estudio de Movimientos Anormales AC (SOMMA) y del Sistema Nacional de Investigadores del Sector Salud.

El especialista recordó que el párkinson se diagnostica cuando una persona sufre una fuerte pérdida de capacidad neuronal; es decir, las neuronas mueren o se van perdiendo, y en consecuencia el sistema nervioso colapsa, lo que desencadena una pérdida de control sobre los músculos y algunas funciones del cuerpo.

Una neurona es la célula fundamental y unidad básica de funcionamiento del sistema nervioso.

Se compone de dendritas que actúan como “antenas” para recibir señales de otras neuronas; axón, que conduce los impulsos eléctricos desde el cuerpo celular hacia otras células; mielina, una capa aislante que rodea muchos axones para acelerar la transmisión de los impulsos; y sinapsis, el punto de comunicación donde una neurona libera sustancias químicas (neurotransmisores) para enviar información a la siguiente célula.

Las neuronas recogen información de los sentidos y la envían al sistema nervioso central, indicando órdenes desde el cerebro hacia los músculos y glándulas.

Síntomas

El párkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta principalmente el movimiento debido a la pérdida de neuronas cerebrales que producen dopamina. Los síntomas clave incluyen temblores (generalmente en reposo), rigidez muscular, lentitud de movimientos (bradicinesia) y problemas de equilibrio.

Con el tiempo puede afectar el habla, la marcha y funciones cognitivas.

La persona con párkinson experimenta temblores en manos, brazos, piernas o mandíbula, usualmente en reposo; endurecimiento de las extremidades y el tronco; dificultad para iniciar movimientos voluntarios, lo que hace las tareas cotidianas más lentas.

Además, sufren problemas de equilibrio y coordinación, aumentando el riesgo de caídas; pasos cortos, arrastrar los pies y falta de braceo al caminar; insomnio, sueño fragmentado o trastornos de conducta del sueño REM (actuar los sueños).

Asimismo, estreñimiento, sudoración excesiva, salivación y baja presión arterial al levantarse; depresión, ansiedad, pérdida de memoria y, en etapas avanzadas, posible demencia. Otros síntomas son pérdida del olfato, dolor y fatiga.

La enfermedad es progresiva, avanzando desde síntomas unilaterales (un lado del cuerpo) hasta bilaterales y, en etapas avanzadas, puede causar dependencia total, rigidez severa y dificultades para deglutir.

Aunque no tiene cura, existen medicamentos y tratamientos para mejorar la calidad de vida.

“A ciencia cierta no se ha establecido porque el párkinson se presenta en unas personas y en otras no, es una enfermedad compleja donde intervienen factores genéticos (10-15% de los casos) y ambientales que provocan la muerte progresiva de neuronas en el cerebro, lo que genera una falta de dopamina, necesaria para controlar el movimiento”, explicó el especialista en entrevista con el Diario previo a su cátedra prima.

“Suele desarrollarse después de los 60 años, pero hay casos más tempranos, algunas personas tienen mutaciones genéticas específicas que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad, pero por otro lado la exposición a ciertos elementos puede influir, incluyendo toxinas, pesticidas, herbicidas y metales”.

“Los traumatismos craneales previos podrían estar asociados a un mayor riesgo”, enfatizó.

“Los hombres tienen 1.5 veces más probabilidades de desarrollar párkinson que las mujeres. La causa exacta no se conoce en todos los casos, pero se considera un trastorno neurodegenerativo que empeora lentamente con el tiempo”, agregó.

El doctor Leal Ortega coincidió con otros expertos locales que por años siguen la evolución del párkinson en Yucatán de que el aumento de los casos se asocia principalmente a factores ambientales, como la exposición a pesticidas y los solventes orgánicos, sumado al envejecimiento poblacional y, posiblemente, a factores genéticos.

Estudios señalan que antecedentes de diabetes, traumatismos craneales y el uso de agua de pozo incrementan el riesgo en la región.

Si bien la población en Yucatán crece aceleradamente y el acceso a los servicios médicos se incrementa, el envejecimiento de la población y el aumento en la esperanza de vida contribuyen a la mayor detección de esta enfermedad neurodegenerativa.

La otra cara de la moneda de la enfermedad del Parkinson es el desgaste del que es objeto la pareja, la familia o el círculo cercano, cuidar y hacerse cargo de un paciente con párkinson demanda tiempo, esfuerzo y recursos económicos. Sin una red de apoyo para ello, muchas familias afrontan por sí solas el desafío de brindar al familiar enfermo lo que esté en sus manos y posibilidades para hacer lo más llevadera posible su vida.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.