Las altas temperaturas que atraviesan la Península de Yucatán han provocado un mayor avistamiento de fauna silvestre en zonas habitadas, principalmente en las periferias de Mérida y municipios como Umán, debido a la búsqueda de agua, alimento y refugio.
De acuerdo con el biólogo Martín Riestra, este fenómeno suele intensificarse durante los meses más calurosos del año, especialmente de abril a junio.
“Estamos en la parte fuerte de la sequía y lamentablemente toda la fauna que se encuentra en la periferia de Mérida y Umán cada vez tiene menos vegetación y menos sitios donde obtener agua, por eso se ven obligados a acercarse hacia nosotros”.
El especialista señala que entre las especies que con mayor frecuencia pueden observarse cerca de zonas urbanas se encuentran zarigüeyas, serpientes, aves y algunos mamíferos pequeños, cuyo hábitat natural es afectado por el calor y la escasez de recursos.
También recuerda que en colonias y fraccionamientos de la periferia es común observar a algunos animales merodeando.
En áreas como Las Américas, Ciudad Caucel, Los Héroes y otros sectores en los límites de Mérida se suelen concentrar reportes de venados, serpientes, tigrillos y otros animales silvestres.
En referencia al venado que fue visto en días pasados en una zona habitada, dice que este tipo de avistamientos es cada vez más frecuente por la cercanía de estos desarrollos urbanos con áreas de vegetación y poblaciones naturales de fauna silvestre.
“Ellos se acercan principalmente buscando agua. En Las Américas es normal ver venados porque todavía hay poblaciones cercanas hacia Hunucmá y la zona de Progreso”, comenta.
Asimismo, agrega que durante esta temporada también aumentan los avistamientos de serpientes, incluyendo boas y algunas especies venenosas como la cascabel.
En el caso de las serpientes, explica que, además de buscar lugares frescos para resguardarse, siguen el rastro de sus presas naturales, principalmente roedores que suelen acercarse a las casas.
“Como los ratones se acercan a las casas, las serpientes también lo hacen. Es parte de su cadena alimenticia”, comparte Martín Riestra.
Serpientes y animales en casa: la violencia, última opción
El biólogo recomienda a la población que evite reaccionar con miedo o violencia ante la presencia de estos animales, ya que en la mayoría de los casos únicamente intentan sobrevivir a las altas temperaturas.
“No debemos molestarlos ni intentar matarlos. Muchas veces el humano ve un animal raro y su primera reacción es eliminarlo, pero ellos solo están buscando resguardarse”, asevera.
De igual manera, recalca que no es recomendable colocar bebederos de agua para estas especies, porque podrían generarse riesgos sanitarios, tanto para animales domésticos como silvestres.
También puntualiza que perros y gatos ferales suelen utilizar estos recipientes, lo que podría facilitar la transmisión de enfermedades y patógenos entre distintas especies.
“Lo ideal no es poner agua ni alimento, porque eso puede convertirse en un foco de contagio para perros, gatos y también para nuestras propias mascotas”, afirma.
El experto sugiere que en caso de encontrar un venado, una serpiente o incluso un felino cerca de casa, es importante mantener distancia y reportarlo a las autoridades correspondientes, como la policía o cuerpos especializados en manejo de fauna.
En el estado existen cinco tipos de especies de serpientes venenosas, añade, por lo que si nos llegamos a encontrar alguna no debemos intentar manipularla, dado que representa un riesgo.
“Si vemos una serpiente, no debemos acercarnos. La mayoría de las personas no sabe identificar cuáles son venenosas, así que lo mejor es observar desde lejos y llamar a personal capacitado”, subraya.
Por otro lado, asegura que en esta temporada los incidentes con las abejas aumentan, sobre todo con la melífera, la cual es más agresiva cuando está estresada porque la sequía impide la floración, provocando que no puedan encontrar agua, flores y alimento.
“Ahorita las abejas están muy estresadas por la falta de recursos. Si sienten una amenaza, reaccionan rápidamente y eso puede convertirse en un problema grave de salud pública”.
Martín Riestra informa que cuando esta abeja pica libera feromonas que atraen más abejas para defender la colonia, lo que desencadenaría picaduras masivas que ponen en riesgo la vida de las personas.
Finalmente, exhorta a la ciudadanía a actuar con responsabilidad y empatía hacia la fauna silvestre durante esta temporada crítica.
“Los animales también están cansados, sedientos y estresados. Si los vemos cerca de casa, simplemente hay que respetar su espacio, observarlos de lejos y reportar si realmente representan un riesgo”.
