MÉRIDA.— “Zeus”, el perro pitbull que estuvo en el centro de la polémica tras incidente en la Biciruta, regresó hoy a su hogar, previo compromiso de su dueño a velar por la seguridad y bienestar de la mascota.
En un comunicado, la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (Umaba) del Ayuntamiento de Mérida, a través de la Unidad de Protección Animal (UPA), confirmó la devolución del can a su tutor luego de concluir las diligencias y el seguimiento correspondiente, en apego al reglamento municipal vigente.
Raúl Escalante Aguilar, director de la Umaba, explicó que este proceso se concretó gracias a la plena disposición y cooperación de la familia del animal, particularmente de su dueño, conocido como “Don Kiko”.
“Don Kiko” se compromete a proteger al pitbull “Zeus”
Señaló que “Don Kiko” colaboró en todo momento con las autoridades municipales para garantizar el estado de salud de “Zeus” y dar cumplimiento a cada una de las observaciones normativas de la autoridad local.
Como parte de acuerdos ante el Juez Cívico, se comprometió a acatar las disposiciones en materia de tenencia responsable para velar por la seguridad tanto de la mascota como de la comunidad.
Cumplidos los requisitos legales de la comparecencia, señala el comunicado, la corporación procedió a la restitución del animal.

No obstante, el Ayuntamiento precisó que el caso continúa bajo investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE), que determinará las sanciones de ley conducentes para los involucrados en el incidente.
¿Por qué “Zeus” estuvo en medio de polémica?
Como informó Diario de Yucatán, la controversia en torno al perro se originó el domingo 17 de mayo, cuando se difundió en redes sociales un presunto ataque de “Zeus” contra otro perro —un pastor ovejero de nombre “Jordan”— durante la Biciruta dominical.
Al parecer ante el temor de que su mascota fuera sacrificada por las denuncias, tres días después “Don Kiko” acudió al programa Miércoles Ciudadano, ante el Palacio Municipal, para entregar al pitbull a la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada.
En aquella ocasión, las autoridades municipales aclararon que las normativas vigentes no prevén el sacrificio del animal, pero enfatizaron la obligatoriedad de pasear a las mascotas con correa en espacios públicos, medida que omitieron los involucrados en el altercado.




