Rodolfo Martínez Septién, expresidente del IMEF Yucatán, señala que la contratación de un crédito millonario en estos momentos en que México tiene bajas calificaciones financieras se debe analizar con lupa.
En la rueda de prensa sobre el informe mensual de abril de 2026 del IMEF, de lo que informamos días atrás, se le preguntó a los directivos si es viable un crédito de 1,500 millones de pesos como pretende el gobierno del Estado en este año.
El contador público certificado Martínez Septién, quien abordó el panorama económico nacional del informe, respondió sin una afirmación positiva o negativa, pero admitió que la degradación de la calificación mexicana encarece los créditos.
¿La reducción de la calificación crediticia de México quiere decir que el empréstito de crédito que anunció el gobernador (Joaquín Díaz Mena) de 1,500 millones de pesos para obras de infraestructura es inviable?
¿Contratar el crédito resultaría caro en términos de intereses, sería un crédito costoso para el Estado y para el país?, preguntó un reportero.
“La parte que yo leí tiene que ver con México, con el país”, dijo Martínez Septién. “El gobierno del Estado no sé, no tengo ese dato”.
“Que tiene una calificación crediticia separada de México, por supuesto, Yucatán sigue perteneciendo a la República y nos impacta (el cambio de calificación que emitió Moody’s Ratings. Es decir, si eres un estado, tienes el riesgo país más el riesgo estado”.
El reportero insistió en que la degradación fue con tendencia negativa sobre el país, no sobre el Estado, y eso implica que se encarece el crédito.
“En lo federal, sí es un tema la deuda porque de 2018 al día de hoy ya se duplicó”.
