La gran cantidad de agua acumulada en los últimos días ha representado un verdadero desafío no solo para las familias afectadas por pérdidas materiales, sino también para las personas dedicadas al rescate de perros y gatos.
Los rescatistas han tenido que redoblar esfuerzos para proteger a los animales de las inundaciones, la humedad y las temperaturas propias de la temporada.
Connie Sosa, representante de Connie Pro Adopciones, relata que durante la intensa lluvia registrada hace unos días tuvo que reorganizar por completo los espacios de su hogar para mantener a salvo a sus “rescataditos”.
Actualmente alberga a ocho perritas de edad avanzada y seis gatos dentro de su domicilio, muchos de ellos con necesidades especiales, por lo que las condiciones climáticas complicaron aún más su cuidado.
“Las perritas ya son muy viejitas y requieren muchos cuidados. La mayoría de las personas no adopta animales de la tercera edad, por eso decidimos quedarnos con ellas y darles todo lo que necesitan”, comparte.
De igual manera, dice que la lluvia y los fuertes vientos dejaron estragos en una de las áreas destinadas a los gatitos, ya que las lonas que utilizaba como protección terminaron por romperse.
Ante esta situación, Connie Sosa trasladó a los animales a espacios techados dentro de su bazar y de su vivienda para mantenerlos seguros y resguardados de la humedad.
“Fue impresionante la cantidad de agua que cayó. Traje a todas mis viejitas, a los gatos y hasta a las gatitas comunitarias para protegerlas”.
Sobre las inundaciones, menciona que por suerte ha hecho trabajos de drenaje en su patio, así que no se inundó, aunque el temporal sí dejó afectaciones materiales.
Entre las principales necesidades del refugio se encuentran lonas para reconstruir el área de los gatos y materiales de limpieza, indispensables para el cuidado diario de algunas perritas con problemas de incontinencia.
Connie Sosa hace un llamado a la ciudadanía para que mantenga la limpieza de las calles, así como los frentes de las viviendas para evitar futuras inundaciones.
“No podemos dejarle todo a las autoridades. También es responsabilidad nuestra recoger la basura y evitar que se tapen los drenajes”.
También indica que durante esta temporada muchos perritos escapan de sus hogares por los truenos o la lluvia. “Hay perros que se ponen a temblar del miedo. Si sabes que tu mascota se asusta, no la dejes afuera. Métela a la casa o a un lugar seguro porque buscará refugio por instinto y puede escaparse”.
Isolda Medina, responsable del refugio Patitas al Rescate, comparte que, aunque las instalaciones evitaron que los perros se mojaran directamente, dos áreas del albergue sí se inundaron.
“Afortunadamente tenemos el piso elevado y los perritos cuentan con techos de lámina y áreas de cemento, así que no se mojaron. Lo que quedó fue mucho lodo”, explica.
“Cuando tenemos eventos o ventas para obtener recursos y llueve, ya no podemos salir. Eso significa menos ingresos para el refugio”, dice.
Entre las necesidades de urgencia que el albergue presenta están las lonas, las cuales servirán para reforzar las áreas de resguardo, así como sacos de cemento para mejorar los pisos y reducir futuras inundaciones.
La responsable de Patitas al Rescate invita a la ciudadanía a conocer de cerca el trabajo que realizan los refugios y a considerar la adopción responsable como una forma de apoyo permanente.
“Que vengan a los refugios, que vean cómo viven los perritos y que adopten. También nos ayudan mucho con donaciones de casitas, camitas, toallas o materiales para mejorar sus espacios”, expresa.— Ilse Noh Canché
Humedad
Isolda Medina, del refugio Patitas al Rescate, menciona que con la lluvia no solo el agua es el problema, sino que las camitas, cobijas y sábanas se humedecen constantemente.
Menor recaudación
Las actividades destinadas a recaudar fondos deben suspenderse por las lluvias, afectando directamente los ingresos necesarios para sostener la atención de los animales.
