Con la llegada de las vacaciones de verano, las opciones para pasear son numerosas. Entre ellas destacan los museos, espacios dedicados al conocimiento que pueden disfrutarse en familia y que ayudan a despertar la curiosidad de niñas, niños y adultos.
Uno de estos recintos es el Museo de Historia Natural de Mérida, ubicado en la calle 59 entre 84 y la avenida Itzaes, cerca del Parque Zoológico del Centenario. Gracias a su ubicación, representa una alternativa para quienes visitan el parque y desean conocer más sobre el universo, la geología, la fauna y la evolución del ser humano.
El director del museo, el biólogo Juan José Durán Nácara, explica cómo está distribuido el recorrido y qué pueden ver los visitantes.
Primer recorrido
“La gente que visita el Museo de Historia Natural podrá recorrer la primera sala, dedicada al universo, donde hay un modelo a escala de la Luna, imágenes del Sistema Solar y datos sobre los planetas, los tipos de galaxias y las clases de estrellas, como las enanas blancas y las gigantes rojas.
“Después siguen tres salas dedicadas a las principales eras geológicas: Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica. En la Paleozoica encontrarán rocas y minerales formados por la intensa actividad volcánica característica de ese periodo, además de imágenes de los primeros seres vivos que poblaron el planeta y de cómo surgieron del mar para conquistar la Tierra.
“Luego está la sala de la era Mesozoica, donde niñas, niños y adultos podrán conocer la evolución de los dinosaurios, reptiles y algunos mamíferos que ya existían desde la era Paleozoica”.
“También se explica un acontecimiento importante ocurrido al final de ese período: la aparición de las primeras plantas con flores y frutos. Además, podrán admirar el modelo de un ‘Tyrannosaurus rex’.
Salas temáticas
“Posteriormente pasamos a la era Cenozoica, donde se aborda el origen del ser humano y se exhibe una colección de cráneos de distintas especies que surgieron a lo largo de este período”.
Esta primera parte del recorrido también cuenta con áreas interactivas, donde los visitantes pueden responder preguntas relacionadas con las exposiciones, además de observar un “Tyrannosaurus rex” animatrónico.
El resto del museo está dedicado a los ecosistemas y la biodiversidad.
“También tenemos la sala dedicada a la selva baja caducifolia, donde podrán ver modelos de animales que habitan este tipo de vegetación, característica del norte de la Península de Yucatán. Contamos con una sala de exposiciones temporales, donde exhibimos una colección de imágenes del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cada una con su explicación correspondiente”.
Barco hundido
“Por último, tenemos la sala dedicada a los arrecifes, donde los visitantes podrán recorrer la recreación de un barco hundido y observar una pared arrecifal con algunas de las especies de peces que habitan estos ecosistemas”, indica el biólogo.
Además de las exhibiciones permanentes, el museo organiza actividades especiales.
Hace unos días ofreció una charla sobre la mariposa monarca y durante este mes realizará el taller “Una mirada al Sol”, en el que los asistentes podrán observar el Sol mediante un telescopio especializado con filtro solar, mientras aprenden sobre sus características y fenómenos.
La actividad se llevará al cabo los días 12 y 26 de julio, de 9 a 9:45 de la mañana.
Del 21 al 24 de julio también se impartirá un taller de reciclaje. El museo invita al público a consultar sus redes sociales para conocer los detalles de la actividad.
El director informa que el recinto ofrece recorridos guiados para escuelas; sin embargo, cualquier persona puede visitarlo de martes a domingo, de 9 de la mañana a 2 de la tarde.— Pablo May Pech





