Según las secretarías de Salud federal (SSA) y de Yucatán (SSY), el riesgo de la llamada “diarrea explosiva” (ciclosporiasis) es muy bajo en México. Solo se han reportado tres casos aislados y habituales en el país, por lo que se descarta un brote o alarma epidémica.
Lo anterior fue difundido de manera oficial por las autoridades de salud del país. El anuncio principal se dio a nivel federal y estatal en canales institucionales y medios de comunicación.
David Kershenobich, titular de la SSA, aclaró la situación personalmente ante los medios y confirmó que los tres casos en México son habituales y que no existe un brote en el país, desmintiendo rumores de redes sociales.
La Secretaría de Salud ya emitió un comunicado oficial dirigido a los ciudadanos que planean viajar a Estados Unidos, debido al brote real de ciclosporiasis (con más de 1,600 casos) en territorio estadounidense.
El gobierno de Yucatán emitió un boletín de prensa enfocado en reforzar las medidas preventivas contra enfermedades diarreicas y mitigar el pánico.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) usó sus canales para informar que los restaurantes locales operan bajo estrictos controles sanitarios y que el consumo en el estado es seguro.
En el sitio web de la SSY hay información actualizada al respecto, también se pueden leer las recomendaciones generales preventivas sobre la prevención de enfermedades gastrointestinales en el portal oficial de Gob MX.
¿Cuándo es una emergencia por diarrea?
Según las directrices de la SSY y los lineamientos federales de salud, una diarrea deja de ser un cuadro leve y se convierte en una alerta médica inmediata cuando se presentan “signos de alarma” o cuando el episodio se vuelve persistente.
En estos casos se recomienda recibir atención médica, particularmente si la diarrea persiste más de 48 horas en adultos o más de 24 horas en bebés y niños sin mostrar mejoría.
También si hay presencia de hilos de sangre o mucosidad en las evacuaciones, temperatura superior a 38.5 grados que no cede fácilmente.
Asimismo, si el paciente no puede retener líquidos ni alimentos por la boca, realiza más de tres deposiciones en una sola hora o presenta sed intensa, resequedad extrema en boca y ojos, ausencia de lágrimas al llorar (en niños), mareos severos al ponerse de pie, somnolencia extrema o pasar más de seis horas sin orinar.
Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son considerados el grupo de mayor vulnerabilidad y alto riesgo frente a las infecciones gastrointestinales.
También pacientes vulnerables o inmunosuprimidos con diabetes descontrolada, VIH o bajo tratamientos oncológicos. En ellos, cualquier sospecha de infección bacteriana amerita estudios para evitar que pase a la sangre.
La regla de oro de las autoridades sanitarias: ante el inicio de la diarrea, la primera acción en casa debe ser la hidratación constante con Vida Suero Oral, no automedicarse con antibióticos ni antivomitivos, ya que puedes retrasar el diagnóstico correcto y agravar la enfermedad.
Al comprar en el supermercado frutas y verduras empacadas hay que revisar las bolsas.
No compre verduras picadas o frutas en bolsas que muestren acumulación de líquidos extraños o sellos rotos. No junte carnes crudas con verduras o productos listos para comer dentro del mismo carrito de compras.
Elija locales o puestos en mercados que mantengan los productos perecederos protegidos del calor y de las moscas.
Beba siempre agua purificada, hervida o embotellada; lávese las manos con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño.
Lave y desinfecte perfectamente frutas, verduras y hierbas de olor (como cilantro) antes de consumirlas crudas. Debe asegurarse que las carnes, pescados y mariscos estén bien cocidos o fritos, evitando dejarlos a temperatura ambiente por mucho tiempo.
Aunque el riesgo de contraer la ciclosporiasis o “diarrea explosiva” es sumamente bajo en el estado, cualquier cuadro diarreico agudo puede evolucionar con rapidez hacia complicaciones graves en estas poblaciones.
