Los jóvenes enfrentan alta disponibilidad de bebidas alcohólicas, o acceden a él al ser utilizado como un atractivo en los planes vacacionales
Los jóvenes enfrentan alta disponibilidad de bebidas alcohólicas, o acceden a él al ser utilizado como un atractivo en los planes vacacionales

Integrantes del Comité Técnico Interinstitucional sobre Alcohol (Ctisa) expresaron su preocupación porque el Paquete Económico 2027 no contempla modificar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas alcohólicas.

Consideran que la política fiscal es la herramienta más costo-efectiva para disminuir el consumo de alcohol y, en particular, para reducir su accesibilidad entre jóvenes y poblaciones vulnerables.

Por ello, hicieron un llamado a las autoridades hacendarias y al Congreso de la Unión para que reconsideren la omisión e incorporen una reforma fiscal que establezca un impuesto fijo, suficientemente amplio, por cantidad de alcohol puro, orientado a reducir el consumo y proteger la salud de la población.

Posicionamiento ante el consumo de alcohol

En su posicionamiento, los integrantes del Comité señalan:

“Levantamos la voz porque estamos preocupados por nuestros adolescentes y jóvenes”.

“Como profesionales, somos conscientes de que el consumo de alcohol no solo se explica por las características personales del consumidor, sino que los determinantes de la salud (como la disponibilidad, la accesibilidad, la publicidad y el precio) incrementan la exposición de las juventudes a estos productos y, con ello, aumenta su riesgo ante problemas de salud mental, violencia (personal y de pareja), accidentes, lesiones y otros daños que pueden comprometer su presente y su proyecto de vida”.

“Existe suficiente evidencia científica para saber que las políticas públicas pueden modificar los entornos que favorecen el consumo y que las intervenciones pueden reducir sus consecuencias negativas”, agregaron.

Plazo para actualizar el IEPS a bebidas alcohólicas

De ahí que pidieran a la Cámara de Diputados incluir una actualización del IEPS a las bebidas alcohólicas en el dictamen de la Ley de Ingresos 2027, que debe aprobarse a más tardar el 20 de octubre.

Según subrayaron, la evidencia actual indica que el aumento del precio y la restricción de la disponibilidad del alcohol reducen su consumo y los daños asociados, como la violencia, los siniestros viales y enfermedades como el cáncer.

Las tasas del IEPS a las bebidas alcohólicas no se han modificado desde 2014.

Desafío para la salud pública

El doctor José Manuel Herrera Paredes, académico de la Universidad de Guanajuato, indica que las bebidas alcohólicas no deben asumirse como una práctica indispensable para la convivencia.

Y recuerda que sus implicaciones trascienden la decisión individual y representan un desafío de salud pública que alcanza a las familias y a la sociedad.

Las universidades, afirma, tienen un papel fundamental: generar evidencia, comunicar los riesgos con claridad y llevar ese conocimiento a las aulas.

“La práctica docente no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en formar estudiantes capaces de cuestionar críticamente las conductas socialmente normalizadas y comprender sus efectos en la salud”, expresa.

El precio, la disponibilidad, la publicidad y la promoción, enfatiza, forman parte de los entornos que determinan la exposición de la población a las bebidas alcohólicas, particularmente de adolescentes y jóvenes.

Estrategia Safer de la OMS

La estrategia Safer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala, incluye el aumento de los precios del alcohol mediante impuestos selectivos entre las intervenciones más costo-efectivas para reducir los daños asociados con su consumo.

La evidencia científica también ha documentado que aumentar precios e impuestos reduce el consumo y diversos daños.

Erick Jiménez, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, resaltó que, así como el marco Mpower de la OMS demostró que subir los impuestos al tabaco fue la medida más eficaz para reducir su consumo, especialmente entre jóvenes y sectores de menores ingresos, es necesario aplicar la misma lógica al alcohol:

“Cuanto más barato es, más se consume y más daño genera: violencia, accidentes, enfermedades y gasto público”.

No se trata de prohibir, sostuvo, sino de usar el precio como herramienta de salud pública, tal como ya funcionó con el tabaco.

Mirada docente sobre el problema del consumo de alcohol

La doctora Andrea Bautista León, académica de la Universidad La Salle, expresa que, como profesora, ve y escucha a sus estudiantes en pasillos y jardines enfrentar diversas problemáticas relacionadas con el consumo de alcohol, pues durante muchos años las y los jóvenes han estado expuestos a una disponibilidad de alcohol sin regulación.

“Aumentar el IEPS por gramo de alcohol es una decisión costo-efectiva para reducir el consumo juvenil. Instamos al Congreso a asumir esta responsabilidad histórica con las nuevas generaciones”, dijo.

Los académicos subrayaron que la discusión sobre el IEPS no debería limitarse a cuánto recauda el Estado, pues el nivel de la cuota es determinante: una cuota fijada solo para mantener la recaudación actual no modificaría el precio real del alcohol ni su consumo.

Los impuestos al alcohol pueden cumplir, a la vez, una función fiscal y sanitaria al modificar la asequibilidad de estos productos.

México debería avanzar hacia un impuesto específico, suficientemente amplio y vinculado con la cantidad de alcohol puro de las bebidas, plantearon.

Este diseño relaciona de manera más directa la carga fiscal con el contenido de alcohol y figura entre las opciones recomendadas internacionalmente. Por ello, la discusión del Paquete Económico 2027 representa una oportunidad para fortalecer la coordinación entre las políticas de salud y las decisiones fiscales.

La salud de los jóvenes “no puede esperar”

Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol, sentenció que la salud de los jóvenes no puede esperar a otro paquete fiscal.

“Esta ausencia (en la Ley de Ingresos 2027) significa dejar pasar una oportunidad para proteger a las nuevas generaciones frente a los daños que el consumo de alcohol puede provocar en su salud, desarrollo, educación y proyectos de vida”.

Ctisa / Qué es

¿Qué es el Ctisa?: Especialistas que respaldan con ciencia el control del alcohol.

Comparten información

El Ctisa es un espacio en el que investigadores, académicos, especialistas independientes y responsables de programas de atención y control del alcohol comparten información con respaldo en evidencia científica actual sobre el consumo y el control de las bebidas alcohólicas, con el fin de sustentar la exigencia de una política nacional en la materia.

Riesgo para jóvenes

Sus integrantes son profesionales que, desde organizaciones de la sociedad civil, universidades y centros de investigación, trabajan todos los días con adolescentes y jóvenes, por lo que conocen sus aspiraciones, sus capacidades y también las condiciones que pueden poner en riesgo su bienestar, desarrollo y futuro.

POR IRIS CEBALLOS ALVARADO

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