La arquitecta Yolanda Fernández Martínez, autora del libro “Ciudades Futuras”, interviene durante el Tercer Foro de Acciones y Proyectos de la Reserva Cuxtal y recalca la importancia de decisiones anticipadas
La arquitecta Yolanda Fernández Martínez, autora del libro “Ciudades Futuras”, interviene durante el Tercer Foro de Acciones y Proyectos de la Reserva Cuxtal y recalca la importancia de decisiones anticipadas

La Reserva Ecológica Cuxtal fue señalada como una pieza clave para el futuro de Mérida, principalmente ante los retos relacionados con el crecimiento urbano, la plusvalía, la vivienda vertical y la disponibilidad de agua.

El tema fue abordado durante el Tercer Foro de Acciones y Proyectos de la Reserva Cuxtal, realizado ayer martes en el Centro Cultural Olimpo, donde participaron personas involucradas en proyectos e investigaciones relacionados con esta zona protegida.

Entre las exposiciones estuvo la de la arquitecta y maestra en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), la doctora Yolanda Fernández Martínez, autora del libro “Ciudades Futuras”, en el que menciona a la Reserva de Cuxtal y ejemplifica la importancia que tienen las decisiones tomadas con anticipación para enfrentar los problemas urbanos.

Disponibilidad del agua en Yucatán

La especialista explicó que uno de los ejes, tanto de su publicación como de la conferencia, fue la importancia del tiempo en la toma de decisiones y la necesidad de establecer prioridades ante los problemas que enfrenta una ciudad.

Aunque el uso de suelo es uno de los asuntos recurrentes en Yucatán, señaló que la disponibilidad del agua también debe ser considerada al momento de planear el crecimiento urbano.

“Los tomadores de decisiones deben estar informados, pensar a futuro y nosotros también, además de comprender el presente para saber qué es lo mejor para el futuro”, expresó.

Durante su exposición presentó información sobre el valor que ha adquirido el agua, no solamente como recurso natural, sino también como activo financiero.

En 2020 comenzó a cotizar en el mercado de futuros de la Bolsa de Valores de Estados Unidos, recordó, en un contexto marcado por la pandemia de Covid-19 y el incremento en las medidas de limpieza y consumo del recurso.

Para Yolanda Fernández, este hecho representa una señal de alerta sobre la importancia que ha adquirido el agua, al colocarse en un mercado financiero junto con otros bienes y materias primas.

Fenómenos

La arquitecta abordó otros fenómenos relacionados relacionados con la transformación de Mérida, entre ellos la plusvalía, la migración, los huracanes y el crecimiento de la vivienda vertical.

En su libro, manifestó, plantea una revisión de estos fenómenos desde 1970 hasta 2050, con el propósito de identificar en qué momento comenzaron a convertirse en asuntos de discusión y cuándo pasaron a representar problemas para la ciudad.

De estos temas, destacó tres que tienen una relación directa con la Reserva Cuxtal: el incremento de la plusvalía en determinadas zonas de Mérida, el crecimiento de la vivienda vertical y la gestión del agua.

En ese sentido, consideró que la existencia de la reserva es también resultado de decisiones tomadas en el pasado por administraciones que optaron por proteger esa zona.

Importancia estratégica

De acuerdo con lo expuesto durante la conferencia, la Reserva Cuxtal tiene una importancia estratégica para el abastecimiento de agua de Mérida, mientras que buena parte del crecimiento inmobiliario y comercial se concentra hacia el norte de la ciudad. La especialista mostró un mapa en el que explicó el comportamiento del flujo del agua y su relación con la expansión urbana.

“El flujo del agua va de sur a norte, como en la ciudad, donde en la parte sur hay una baja plusvalía y se encuentra la reserva de Cuxtal, mientras que en la zona norte existe una alta plusvalía y una creciente cantidad de viviendas en vertical”.

De igual manera, indicó que algunas actividades comerciales de gran escala pueden representar un consumo de agua superior al de los hogares, por lo que recalcó necesario analizar el crecimiento de la ciudad desde una perspectiva integral.

En su intervención, la ponente utilizó una clasificación basada en animales para explicar cómo determinados problemas pueden evolucionar hasta convertirse en riesgos de mayor magnitud.

La medusa negra representa problemas esporádicos y localizados que inicialmente pueden parecer de poca importancia, pero cuyo crecimiento puede aumentar sus consecuencias.

El cisne negro corresponde a acontecimientos catastróficos difíciles de prever, como algunos fenómenos naturales.

El elefante negro representa una problemática de gran magnitud que resulta evidente, pero que aun así puede ser ignorada o postergada.

Mientras que el rinoceronte gris se refiere a riesgos grandes y evidentes que son reconocidos, pero que pueden ser ignorados hasta que resulta demasiado tarde para actuar.

En su análisis, Yolanda Fernández ubicó el incremento de la plusvalía y la vivienda vertical como problemas que comenzaron a discutirse años atrás y que posteriormente adquirieron una mayor dimensión.

El caso de la plusvalía

En el caso de la plusvalía, situó el inicio de la discusión alrededor de 2018, mientras que para la vivienda vertical compartió antecedentes desde 2008. Para 2022, ambos fenómenos ya representaban problemas de mayor magnitud.

Respecto al agua, subrayó que los problemas comenzaron a hacerse visibles desde la década de 1980 y que para 2022 el tema podía considerarse un riesgo evidente ante el crecimiento de la ciudad.

“La gestión del agua en Mérida se interpreta como la metáfora de las medusas negras, que tras su proliferación se van convirtiendo en un elefante negro, mientras que el cambio de las plusvalías del norte de la ciudad por las inmobiliarias es ya un elefante negro”, expuso.

En “Ciudades Futuras” la especialista plantea cuatro posibles escenarios: continuidad, equilibrio, colapso y transformación.

La continuidad supone mantener las condiciones actuales y prolongar el presente como si fuera el momento ideal para realizar los cambios que finalmente no llegan.

El equilibrio plantea buscar un punto medio entre los distintos factores que intervienen en el crecimiento de la ciudad.

El colapso considera un fracaso en la gestión tanto del agua como de la plusvalía y el crecimiento urbano en el norte de Mérida.

Finalmente, la transformación plantea un escenario en el que ambas variables evolucionan y cambian, acompañado de otras condiciones que son desarrolladas en el libro.

En la parte final de su participación, Fernández Martínez habló sobre “backcasting”, una herramienta de planeación que permite establecer un objetivo futuro y posteriormente identificar los pasos necesarios para alcanzarlo, además de revisar el pasado para determinar si las metas planteadas se han cumplido.

La especialista apuntó que esta metodología puede ayudar a analizar los retos de Mérida, pues permite no solamente proyectar escenarios futuros, sino también evaluar las decisiones tomadas hasta ahora.

“En la actualidad debemos solucionar los problemas del presente pero también los del futuro, porque las promesas del futuro no están el más generaciones más jóvenes, están en las que nos encontramos ahora, de nosotros depende un mejor futuro”, finalizó.— PABLO MAY PECH

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán