MÉRIDA.- Ricardo Rubio Casares es un joven empresario inmerso en la nueva era de la Inteligencia Artificial (IA) y promueve que México adopte esta tecnología avanzada para que no quede en rezago global.

Su talento y comprensión de la importancia de la IA para elevar la productividad empresarial hizo que fundara la empresa Product Latam, un estudio dedicado a la IA con oficinas en Ciudad de México y en Austin, Texas, en Estados Unidos.

Su vínculo con la empresa global china X-Fusion lo llevó a la cuna de la tecnología avanzada como conferenciante central en ese país, específicamente en la ciudad de Shenzhen, y habló sobre el pobre uso en México de la IA ante un millar de empresarios de tecnología, constructores de centros de datos, integradores y desarrolladores de cómputo y servidores.

En ese evento compartió el estrado con grandes personajes que dirigen empresas y programas de la IA, como Jeffrey Liu, CEO de X-Fusion; Song Hye Ja, presidente regional del Comité de Estrategia de IA en Surcorea, quien presentó la estrategia para que su país se consolide como tercera potencia mundial en esta tecnología; Alex Wong, director de tecnología de The Hong Kong and China Gas Company, y Daniel Zhao, líder de estrategia de Volcano Engine, la unidad de nube de ByteDance, entre otros.

En entrevista con el Diario, Rubio Casares informa que desde hace algunos años fundó la empresa citada, con el propósito que las empresas mexicanas adopten esta nueva tecnología, usen y aprovechen los datos y la información que genera la IA.

México enfrenta tres obstáculos para adoptar la inteligencia artificial

Sin embargo, ve muchas barreras a lo largo de la curva de adopción de la IA.

Según recalca, hay un tremendo déficit de acceso del conjunto de recursos de hardware y software para entrenar, ajustar y ejecutar modelos de aprendizaje automático y sistemas inteligentes, de GPUs (circuito electrónico especial diseñado originalmente para procesar gráficos y vídeos) y la falta de código abierto.

Es decir, que la IA esté abierto al público en general en cualquier sitio, como sucede con el internet.

Hoy, considera, la IA es un bien inaccesible para los mexicanos en general, aunque este rezago abre grandes oportunidades para Yucatán, Sinaloa y en entidades del centro del país por el interés de empresarios asiáticos en construir centros de datos e infraestructura para hacer más accesible esta tecnología avanzada en el país.

“Junto con X-Fusion (fábrica de servidores) trabajamos y compartimos nuestra visión sobre los retos que hay afuera de las potencias económicas y tecnológicas”, señala.

“También ayudamos a los clientes para que sepan adoptar la tecnología inteligente porque hay formas muy diversas, y al día de hoy es una tecnología costosa. A partir de este alineamiento es que me invitan a dar una conferencia sobre lo que está pasando en Latinoamérica con la IA”.

¿Cómo está México?, se le pregunta.

“El 50% de las empresas han adoptado la inteligencia artificial, pero solamente el 1% realmente la integra a sus operaciones para mover la aguja de productividad”, destaca.

“Cuellos de botella”

“Hay un reto muy grande en la adopción de esta tecnología. Veo tres cuellos de botella principales, pero el más importante y el que yo considero más urgente es el costo de la tecnología de la IA.

Se habla muy poco de este tema, pero interactúo con diferentes grupos y escucho mucho cómo prueban los nuevos modelos de frontera (sistemas de IA de gran escala al límite superior de las capacidades y rendimiento tecnológico), que si ya salió esto es nuevo, que si ya salió el otro. Pero no vemos cómo esto mueve la aguja en la productividad en las empresas o cómo cambia a las personas”.

Este atraso en el país lo atribuye principalmente al costo de los tokens (unidad básica de textos para leer, procesar y generar información), la cultura sobre el uso de tecnologías de fuente abierta u “open source” (código abierto para que cualquier persona la utilice) y la falta de centros de datos.

En China, país con el que tiene relación por medio de las empresas tecnológicas, la adopción de la IA es mucho más natural y convencional, y hoy día en negocios recibes tu pedido por medio de un dron o utilizas un vehículo sin conductor.

“Estamos creciendo con la misma narrativa con la que se maneja esto en otras economías y México es diferente. No tenemos acceso a la IA en el país, no es un bien accesible para la gente”, reconoce.

“Si la empresa integra la IA y paga los tokens en dólares, no es algo rentable. Mientras no se diseñe una estrategia para hacer esta tecnología más accesible, no veo que la adopción sea rápida y sencilla. El gran reto para México es salir de la brecha que se está construyendo en la IA”. (Continuará).

Más sobre la trayectoria de Ricardo Rubio Casares, experto de la IA en productividad.

Conferenciante

Su vínculo con la empresa global china X-Fusion lo llevó a la cuna de la tecnología avanzada como conferenciante central en ese país, específicamente en la ciudad de Shenzhen, y habló sobre el pobre uso en México de la IA ante un millar de empresarios de tecnología, constructores de centros de datos, integradores y desarrolladores de cómputo y servidores.

Estrado

Compartió el estrado con grandes personajes que dirigen empresas y programas de la IA, como Jeffrey Liu, CEO de X-Fusion; Song Hye Ja, presidente regional del Comité de Estrategia de IA en Surcorea; Alex Wong, director de tecnología de The Hong Kong and China Gas Company, y Daniel Zhao, líder de estrategia de Volcano Engine, la unidad de nube de ByteDance, entre otros expertos.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.