Los bloqueos a las terminales de Pemex causan muchos problemas porque
interrumpen el programa de reparto de combustible planeado por las empresas, manifestó el vicepresidente de Energía de la Cámara de Comercio de Mérida, Mauricio López Cantón.
Explicó que las pipas que transportan combustibles a las casi 300 estaciones de servicio de Mérida y del interior del Estado, y otras tantas en Quintana Roo, tienen un programa de planeación para el abasto y surten de acuerdo a las solicitudes de cada gasolinera. Y si no salen por el bloqueo (que realizaron los jubilados de Pemex) causa problemas de desabasto porque algunas gasolineras se quedan sin combustible porque no hay pipas suficientes para regularizar y cumplir el programa de reparto planeado.
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Jubilados y pensionados de Pemex bloquearon la mañana del miércoles la
Terminal Regional de Almacenamiento (TAR) de Umán y de Progreso, pero la noche del jueves lo levantaron ante nuevos ofrecimientos de directivos de la empresa federal. Fue el tercer bloqueo que realizan los trabajadores inactivos para demandar el cumplimiento de la cláusula 89 del Contrato Colectivo de Trabajo referente a los servicios de salud integral. Sin
embargo, los delegados del sindicato petrolero, Francisco Javier Salazar
Patraca, Sección 42; Daniel Loeza Castellanos, Sección 47; y Leonel Jácome, Sección 23; dicen que es falsa la demanda de los jubilados porque tienen servicio médico, la farmacia está surtida y reciben atención de
especialistas. Acusaron que la persona que lidera la protesta ha tenido
problemas con los médicos por su carácter agresivo y los bloqueos es una
jugada con trasfondo político.
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“No puedo opinar sobre las causas del bloqueo, pero sí está afectando al
sector gasolinero”, señaló López Cantón. “No hay ninguna reglamentación
sobre la reserva que debe de tener una estación de servicio. Depende de cada empresa su manera de operar, hay muchos grupos que tenemos muchos días de almacenamiento en los depósitos, pero hay otros que están al día. Es decisión de cada empresa gasolinera de cómo se maneja en cuanto a sus reservas”.
López Cantón informó que hasta donde tiene informes, el bloqueo de dos días a las terminales de almacenamiento no ocasionó el cierre de estaciones por falta de combustibles, lo que sabe, es que sí bajaron sus reservas al
mínimo y estuvieron a punto de sufrir mayores afectaciones.
Dijo que la terminal de la carretera a Umán abastece a las estaciones de
servicio ubicadas en Mérida, donde está el 80% de las gasolinerías, y la de
Progreso surte a las estaciones del interior del Estado y a las de Quintana
Roo. Ante el cierre de las instalaciones de la carretera Mérida-Umán, la
terminal de Progreso subsanó parcialmente la demanda de Mérida y Quintana Roo, pero eso no es común ni fue suficiente porque sólo pudieron salir determinados viajes. No aumenta la capacidad de distribución, por lo tanto, mientras más días dure el bloqueo, más probabilidades hay de que cierren las gasolineras por falta de producto.
“Es un problema serio porque es imperativo la seguridad energética, si no
hay combustibles, se puede paralizar la ciudad”, advirtió. “Todas las
industrias requieren de combustible, empezando por el transporte público y privado. Es indispensable tener los combustibles, mientras más dure el
bloqueo, más riesgos hay de una afectación mayor. No creo que se llegue a un punto de emergencia, pero las autoridades deben procurar que no se llegue a ese extremo”.
Se le preguntó cómo se debería resolver esa incertidumbre y respondió: “Que no haya bloqueos. Pemex debe de resolver sus problemas internos porque tiene un compromiso y una obligación de abastecer combustibles.
No voy a opinar sobre las causas del bloqueo, pero los problemas que tenga lo debe resolverlos como cualquier empresa para que cumpla su obligación y su compromiso como empresa; si tiene problemas internos que los resuelva para que no ponga en peligro el servicio”.
También se pidió su opinión sobre si está justificado que un grupo de 12 ó
15 personas paralicen las terminales y dijo: “No es mi tema las causas de
estas personas, no podría opinar al respecto”.
El directivo reiteró que los bloqueos a las terminales de Pemex sí afectan
porque en el tiempo que estuvieron paralizadas bajaron las existencias de
combustibles de muchas estaciones, pero no llegaron al grado de cerrar por
falta de productos. Sin embargo, muchas estuvieron cerca de llegar a esa
decisión porque estuvieron a punto de acabar sus reservas de combustibles.
Si hubiese llegado a esa medida fuera mayor la afectación y problemas, y es la situación a la que no se debería de llegar.
Una vez que lograron nuevo acuerdo con las autoridades de Pemex, los voceros de los jubilados de Pemex en Mérida cortaron toda comunicación con el Diario. No responden en sus teléfonos celulares. El celular de Sergio
Rosado, líder principal del movimiento, dice que ya cambió o está fuera de
servicio; Patricia Vargas, respondió, pero cuando oyó que era el reportero
del Diario, cortó y su celular marca ocupado.- (Por Joaquín Chan Caamal).
