Un sacerdote en el sacramento de la comunión en la misa de fin de año en la Catedral Metropolitana. La Arquidiócesis Primada consideró a la corrupción el combustible que incrementa los problemas del país

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— En el primer día del año el rector de la Basílica de Guadalupe, Enrique Glennie Graue, pidió que se conceda a México la paz “que tanto necesitamos” y recordó que este año la Iglesia Católica lo dedicará a orar por los refugiados y migrantes.

Durante la misa capitular del Cabildo Colegial de Guadalupe, que se celebró en La Basílica, el sacerdote señaló que en todas partes se respira el deseo de que este primer día del año sea el inicio de algo nuevo para el país, “algo que todos nosotros estamos necesitando”.

En la celebración de la jornada mundial de la paz, pidió a los fieles que se comprometan en todos los ámbitos de su vida con la paz.

“Comprometiéndonos con la paz a todos los niveles a nivel familiar a nivel personal, estar en paz con nosotros mismos, a nivel de vecinos, amigos en el trabajo”, dijo.

“Pidamos hoy al príncipe de la paz, por intercesión de la Virgen de Guadalupe, para México, que conceda en este año que estamos comenzando a nuestro México y al mundo entero, este don tan preciado y que tanto necesitamos de la paz”, señaló.

Recordó que este año el papa Francisco dedica la jornada mundial de la paz a los migrantes y refugiados.

“En este año el santo padre nos ha dado como tema los migrantes y refugiados hombres y mujeres que buscan la paz. Ante este problema mundial que también padecemos en nuestra patria pidamos al Señor que haya más Paz, sobre todo que no haya tantas dificultades y problemas para estos hermanos nuestros”, dijo.

Por otro lado, en el editorial del semanario “Desde la Fe” la Arquidiócesis Primada de México señaló que 2017 fue el año de la “corrupción y la violencia” y advirtió que no hay indicadores que hagan suponer que en estos dos aspectos la situación mejorará en 2018.

La Iglesia católica acusó nuevamente que la corrupción parece ser “el combustible que inflama el fuego de estas problemáticas que aquejan al país”.

“Y nuevamente la corrupción parece ser el combustible que inflama este fuego, que nadie ha podido sofocar con las armas del Imperio de la ley. Si la violencia crece y permanece, es porque hay factores que han sido desdeñados, y en cambio se han privilegiado otros de probado fracaso”, sostuvo.

La Arquidiócesis afirmó que el proceso electoral se ha convertido en un distractor de las cosas que merecen la atención de las autoridades. “Se da prioridad y recursos a lo secundario”, acusó.

Indicó que una PGR desmantelada y acéfala, rehén de los partidos políticos; la ausencia de acuerdos para la designación del Auditor Superior de la Federación; la parcial implementación del Sistema Nacional Anticorrupción y la carencia de funcionarios con alto sentido de responsabilidad por el servicio público hacen de México presa fácil de “estos males que, como se dibuja el panorama, seguirán por mucho tiempo”.

Y subrayó: “Todos hubiéramos querido mejores resultados al finalizar este año, pero no es así. Corrupción y violencia fueron los ingredientes del desastre nacional, y no hay indicadores que nos hagan suponer que en estos dos aspectos el panorama será mejor para el 2018, ni asomos de soluciones para aplacar tales calamidades”.

 

De un vistazo

Medida de seguridad

Las 12 campanadas de la Catedral Metropolitana, tradición que data desde que terminó la guerra cristera, no se tocaron al cerrar 2017 y dar la bienvenida al 2018 como una medida de seguridad ante los daños causados por los sismos de septiembre pasado, según informó “Noticieros Televisa”.

Otras catedrales

Lo mismo ocurrió en iglesias de Morelos, Oaxaca, Chiapas y Guerrero. La homilía de medianoche, la tradicional “misa de gallo”, sí se realizó como todos los años con un mensaje buenos deseos y bendiciones para 2018.