Familiares esperan informes a las puertas del penal de Topo Chico.- (Foto Twitter)

MONTERREY, Nuevo León (El Universal).- Una riña que se suscitó en el penal de Topo Chico, el sábado en el área de Talleres, causó el deceso de dos internos, con los que llegó a por lo menos 77 el número de muertes en los tres reclusorios de la entidad en lo que va de la presente administración, que inició el 4 de octubre de 2015 el gobernador con licencia Jaime Rodríguez Calderón.

En dos años y tres meses han ocurrido más de 10 incidentes violentos entre motines, riñas y masacres en los penales de Cadereyta, Apodaca y Topo Chico, siendo el hecho más grave el registrado en febrero de 2016 cuando 49 internos fueron ejecutados en este último centro.

La Agencia de Administración Penitenciaria informó que el sábado como a las 18:40 horas se suscitó una riña en la que murieron por golpes diversos los internos Antony Emmanuel Macías Ovalle y Víctor Manuel Ortiz Guerrero, quienes presentaban diversos traumatismos, ante lo cual se iniciaron las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades.

Condenan violencia en cárceles
Sobre estos hechos, la agrupación Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (Cadhac) expresó su preocupación e indignación y recordó que con estas dos muertes se elevan a tres las registradas durante el interinato de Manuel González, quien asumió el gubernatura de la entidad por la licencia de seis meses de Rodríguez Calderón, quien busca la candidatura presidencial independiente.

El 2 de enero, el gobierno de Nuevo León informó sobre la muerte por ahorcamiento del interno Francisco Iván Mateos Melchi, un ex policía municipal de Escobedo que estaba preso desde el 25 de noviembre, por la privación ilegal y muerte de un empresario del ramo de las telecomunicaciones.

En el caso del incidente del sábado pasado, la Cadhac destacó que Antony Emmanuel Macías Ovalle, de 20 años, y Víctor Manuel Ortiz Guerrero, de 24 años, apenas tenían dos días de haber sido recluidos en dicho centro penitenciario y no deberían estar expuestos al contacto con otros presos, ya que no contaban aún con sentencia condenatoria.

“La versión que emite el gobierno del estado de Nuevo León, a través de Administración Penitenciaria, en el sentido de que las muertes fueron consecuencia de riñas entre los mismos internos, no justifica en algún sentido estos hechos y deja claro que no están haciendo el trabajo que les corresponde“, señaló la agrupación defensora.

Por su parte, la Comisión Estatal de Derechos Humanos inició una investigación de oficio en torno a los hechos ocurridos en el penal de Topo Chico y afirmó que personal de la Dirección de Orientación y Recepción de Quejas de este organismo acudió al centro penitenciario para realizar las diligencias preliminares, a fin de determinar las condiciones en las que se suscitaron los decesos.