CANCÚN.— El empresario Jorge Pérez afirmó que el potencial de la zona norte de Quintana Roo como receptor de inversiones es “inmenso”, pese a la condición actual de delincuencia e inseguridad, así como falta de autoridad en el país que ha frenado la llegada de capitales.
En entrevista, el empresario inmobiliario, alguna vez socio del ahora presidente estadounidense Donald Trump, calificó el potencial de esta zona como inmenso y consideró que vale la pena invertir aquí.
“El potencial es inmenso, creo que especialmente cuando en México hoy en día muchos extranjeros tienen miedo de invertir por la inseguridad y el crimen, pero esto va a pasar y cuando así suceda va a seguir un movimiento hasta más acelerado de crecimiento”, vaticinó el empresario.
Sin embargo, el inversor reconoció que el panorama es incierto pues no se sabe cuándo sucederá la recuperación de la seguridad, y esto tiene que ver con la policía nacional, la local, así como con otros factores.
De acuerdo con el entrevistado, todavía le cuesta a México la llegada de un mercado internacional que vendría, compraría e invertiría, pero que aún tiene miedo de venir debido a la inseguridad de la zona.
Por otro lado, confirmó en unos mil millones de dólares un proyecto inmobiliario que edifican en este destino, que consta de torres que serán para hoteles y condominios, en el que participan empresarios yucatecos.
“En la primera torre estamos invirtiendo unos 200 millones de dólares y en la segunda la misma cantidad. No sé cuántos empleos totales vamos a generar, aunque en lo que respecta a la construcción son unos mil”, agregó Jorge Pérez.
El empresario añadió que la primera torre tendrá un hotel con un lobby y entradas separadas de un condominio que estará allá mismo, pero contará con los servicios de un centro de hospedaje.
Aunado a ello, agregó que hay un hotel en proceso, denominado el “SLS Cancún”, que será un establecimiento de unas 60 habitaciones.
Asimismo, se pronunció a favor de que Cancún tenga ya un museo de cultura enfocado al arte contemporáneo, para un turismo con recursos económicos altos y que pudiera estar interesado en comprar obras de arte.
“No tiene que ser un museo inmenso, pero hay arte contemporáneo mexicano muy importante”, añadió el empresario, considerando que habrían piezas a la venta.— Agencia Infoqroo
