Millonaria suma se asigna a diseño y no a reparación
CIUDAD DE MÉXICO.— Segunda entrega de tres de un reportaje de “La Silla Rota” sobre la corrupción en los gastos del gobierno para los damnificados del 19-S. Se encontraron casos de posible tráfico de influencias, conflicto de interés, pagos a empresas “patito”, y otras irregularidades.
Días después del sismo del 19 de Septiembre de 2017, la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) utilizó 3 millones de pesos de los recursos de la reconstrucción de Ciudad de México para pagar una asesoría de “diseño de imagen” para la institución, cuando decenas de damnificados aún no recibían ningún apoyo.
Documentos oficiales en poder de “La Silla Rota” y “HuffPost México” revelan que uno de los primeros contratos que suscribió la Sobse para atender la emergencia en la capital del país fue para asesorías de imagen y mejoras en procesos de comunicación, pero que el despacho contratado, Ulua Consulting S.C., solo tiene experiencia en consultoría fiscal, legal y financiera.
A pesar de ser un despacho de consultoría fiscal, la Sobse le entregó un segundo contrato en “materia de ingeniería y arquitectura” por 2 millones de pesos con recursos de la reconstrucción, además de otros dos contratos fuera de los recursos de la emergencia por un “análisis de costo beneficio” y “asesoría administrativa”, todos firmados por Edgar Tungüi Rodríguez.
En entrevista, Edgar Tungüí Rodríguez, extitular de la Sobse y hoy comisionado para la Reconstrucción de la CDMX, señaló que el diseño de imagen incluyó servicios informáticos para enlazar 19 módulos de atención en las zonas afectadas.
—No les pareció sospechoso contratar a una empresa de asesoría fiscal para estas tareas de enlaces informáticos —se le preguntó.
—La verdad es que esos temas los veía directamente la Dirección General de Administración, yo no te podría ahorita contestar directamente esa pregunta, no tengo elementos para hacerlo —respondió.
— La empresa tiene sede en Veracruz y es especialista en asesoría fiscal, pero además se le dio un segundo contrato también en materia de ingeniería y arquitectura para los inmuebles dañados, esta empresa podía hacer de todo —se le señaló.
—La verdad ahorita no lo recuerdo; si recuerdo el primero que me mencionas, pero este segundo que me dices no recuerdo el contrato —contestó.
—Este segundo contrato se firmó también durante su gestión (en Sobse) y es de $2 millones —se agregó.
—La verdad no tengo memoria ni datos a la mano —insistió.
— Esta empresa tiene sus oficinas en un departamento particular en la colonia Nápoles, ¿no les pareció sospechoso? —se le agregó.
—Como te comento, todo ese proceso de la elección de las empresas lo hace el área administrativa, no es facultad del secretario —dijo.
