Rechazan la obra
CIUDAD DE MÉXICO.— Vecinos de pueblos afectados por el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) se reunieron con el equipo de transición del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, ante quienes expusieron los impactos negativos de la obra.
Los habitantes y campesinos de las comunidades Tepletlaoxtoc, Ixtapaluca, Tezoyuca, Atenco, Texcoco, Chalco, Ixtlahuaca, San Juan de las Pirámides, Amecameca y Acolman, denunciaron que el proyecto ha generado un fuerte impacto social y ambiental en las zonas aledañas por la extracción y transporte de materiales, así como el depósito de cascajo de la obra.
En el encuentro, autoridades del gobierno electo e integrantes de los pueblos originarios del oriente del Estado de México coincidieron en la necesidad de analizar y conocer la propuesta del nuevo aeropuerto en la zona de Texcoco.
Consulta pública
Sobre la consulta pública propuesta por López Obrador para decidir sobre la obra, Felipe Álvarez, poblador de San Cristóbal Nexquipáyac, dijo que no fueron consultados si querían o no el desarrollo del proyecto, y “hoy quieren hacerlo fuera de tiempo, fuera de la ley”.
El abogado del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Atenco, Sandino Rivero, expuso que, según los estándares internacionales del derecho a consulta los únicos que deben ser consultados “sobre el futuro de sus tierras y vida son los pueblos afectados por el Nuevo Aeropuerto”.
Los Pueblos Unidos contra el Nuevo Aeropuerto y el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra señalaron que el proyecto afecta a un total de 43 municipios y denunciaron que, debido a la obra, en sitios aledaños ha habido depósito de lodos tóxicos, provenientes del Lago de Texcoco.
De acuerdo con los inconformes, las principales afectaciones socioambientales que han tenido son el daño ecológico irreversible por destrucción de cerros, de flora y fauna endémica, además de la contaminación de arroyos y manantiales.
Daños
También denunciaron que en 13 localidades los habitantes han sufrido daños a la salud por los polvos y ruidos de la explotación pétrea. Además, en 20 municipios las viviendas han tenido afectaciones por la operación de minas y el paso de góndolas con materiales.
Otras afectaciones reportadas como consecuencia de la obra del Aeropuerto fueron los daños las zonas de protección ecológica Cerro de Tezontlalli, Cerro Gordo, Cerro Colorado y San Nicolás Tlaminca, y el rompimiento del tejido social en la zona.
Los pobladores propusieron a los representantes del gobierno electo la discusión de una agenda de temas sobre las violaciones a derechos humanos e impactos sociales y ambientales en las comunidades, así como sobre la consulta pública propuesta por López Obrador, y manifestaron su rechazo a la construcción del nuevo aeropuerto.
En el foro, Alejandro Encinas, propuesto como próximo subsecretario de Derechos Humanos, se pronunció a favor del lago, y calificó al proyecto como “un enorme error económico, en materia de planeación del desarrollo urbano y de desarrollo social y ambiental”.
Josefa González, futura titular de Semarnat, defendió durante su participación el derecho al agua y que éste se privilegie “por encima del desarrollo económico de unos cuantos”.
La futura funcionaria destacó la importancia de tener un balance del proyecto y poner por encima el desarrollo del bien común, por lo que pidió que se escuche a todos los sectores en la consulta sobre la obra.
Al finalizar el encuentro, Javier Jiménez Espriu, futuro secretario de Comunicaciones y Transportes, recordó a los asistentes que el próximo 28 de octubre se realizará la consulta pública sobre la obra, y se comprometió a realizar un recorrido por las comunidades afectadas por la construcción del Aeropuerto.— Animal Político
