MÉXICO.—Yo no espero nada del sistema de justicia mexicano, expresó el hijo del extinto candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, asesinado en Lomas Taurinas, Tijuana, el 23 de abril de 1994.
“Bastante manoseado”
El caso está bastante manoseado, dijo Luis Donaldo Colosio Riojas a El Universal, al encabezar la marcha por las libertades democráticas, la igualdad y el respeto entre las personas.
La marcha inició en el monumento del padre Eusebio Francisco Kino y terminó en la plaza monumental donde se encuentra la estatua de su padre.
En el recorrido de la marcha, hicieron un alto en el Colegio Fenochio, donde Luis Donaldo Colosio fue un alumno distinguido. Ahí se hicieron honores a la bandera y se condujeron al aula magna, donde el nombre del extinto político mexicano se encuentra en letras doradas, como alumno sobresaliente en el ciclo escolar 1960-1961.
Agradecido por las muestras de cariño
Después del homenaje que se rindió a la memoria del excandidato presidencial, Colosio Riojas dijo estar orgulloso y agradecido por las muestras de cariño hacia sus padres, que son tomados como ejemplo de los grandes seres humanos que fueron.
Sobre la serie que se transmite por Netflix, dijo que “no quiero especular ni hacer tema al respecto, simplemente estoy consciente de que la coyuntura por el tiempo se presta, pero se trata al final del día de hechos reales en una serie de ficción”.
Los asistentes
En la caminata familiar a la que se convocó al pueblo de Magdalena de Kino, acompañaron al primogénito del ex abanderado priísta, Marilú, su esposa; sus hijos Luis Donaldo y María Emilia. Marcela, Martha Ofelia y Claudia Colosio Murrieta, así como Elisa, la hermana de Diana Laura Riojas quien cuidó de los menores cuando murió ella ocho meses después del homicidio de Luis Donaldo.
Agradece la no participación de políticos
Luis Donaldo Colosio agradeció a los políticos que no hayan participado en esta marcha, pues se trató de un evento familiar fuera de tintes políticos. “Les agradezco que no lo hayan querido politizar”, expresó.
