Hay puntos en común y contrastes entre el enfoque de la Estrategia Nacional contra las Adiciones, que se dispone a lanzar en breve el gobierno mexicano, y las aportaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Alcohólicos Anónimos (AA).
De 2002 a 2017 el abuso de drogas, tabaco y alcohol aumentó en 300%, indicó el 15 de mayo Jesús Ramírez Cuevas, vocero de la Presidencia de la República, al informar que pronto se pondrá en marcha un programa para prevenir las adicciones y ayudar a rehabilitarse a los que ya sean adictos.
En esa ocasión, el presidente Andrés Manuel López Obrador mencionó un único factor que a su manera de ver explica el aumento galopante en el consumo de sustancias adictivas.
El consumo de las drogas va en aumento porque la delincuencia “paga con droga y no efectivo” a los traficantes en menor escala, dijo.
Es una enfermedad
Profesionales y expertos consideran que el alcoholismo y las demás adicciones son una enfermedad.
Desde los años 50, la OMS definió el alcoholismo y las demás adicciones como una enfermedad física y mental.
Un grupo de expertos de la OMS definen el alcoholismo como un trastorno conductual crónico, manifestado por repetidas ingestiones de alcohol consideradas excesivas (…), que finalmente perjudican tanto la salud como las funciones sociales y económicas del consumidor; por consiguiente, alcohólico es alguien a quien la bebida causa un continuo problema en cualquier aspecto de su vida.
Insidiosa, progresiva y mortal
La agrupación AA, que como su nombre lo indica se enfoca al alcoholismo, llegó a la misma conclusión desde los años 40 y describe la enfermedad como insidiosa, progresiva y eventualmente mortal. No basta la fuerza de voluntad para hacerle frente.
AA ayuda a recuperarse del alcoholismo y a alcanzar el estado de sobriedad. Es un movimiento internacional constituido por comunidades de hombres y mujeres que comparten experiencia mutua, fortaleza y esperanza.
El programa de 12 Pasos de AA ha sido adoptado y adaptado también para tratar otro tipo de dependencias y adicciones. Así surgió Narcóticos Anónimos, Fumadores Anónimos, Comedores Compulsivos Anónimos, etc. Y funcionan básicamente como grupos de ayuda mutua con base en una serie de principios de autoconocimiento y cambio de actitudes.
La Estrategia Nacional contra las Adicciones que propone el gobierno está basada en tres pilares: Educación y habilidades para la vida; Prevención, promoción y rehabilitación de la salud mental; y Comunicación e información.
–Educación y habilidades para la vida: Ramírez Cuevas enfatizó que “sin información, sin conocimiento del cuerpo”, los jóvenes no conocen las consecuencias que el consumo de las sustancias tienen para la salud. Por ello, se dará mayor “peso” a la difusión de información sobre este asunto.
“En lugar de impulsar la persecución o la criminalización de las personas que utilizan drogas, tenemos que buscar la dignificación, el respeto a sus derechos y la ayuda”, señaló.
–Prevención, promoción y rehabilitación de la salud mental: Según la información presentada por el vocero de la Presidencia, se buscará impulsar la normatividad sobre el alcohol, el tabaco y la mariguana.
Puerta de entrada
“Esto porque el consumo de alcohol y tabaco, que son las principales drogas que son legales, pero son las que tienen consecuencias en la salud de las personas y son la puerta de entrada a otro tipo de sustancias que pueden generar problemas en la familia”, señaló.
Para este pilar, se contará con el apoyo del IMSS y del ISSSTE quienes utilizarán sus clínicas para informar a los jóvenes, así como de los centros de integración juvenil.
La meta, señaló Ramírez Cuevas, es crear una red de protección de atención para la rehabilitación de personas que necesiten ayuda para atender su adicción a las drogas.
–Comunicación e información: Para este punto, el gobierno federal planea el lanzamiento de una campaña a nivel nacional que contará con la participación de cineastas, creativos y atletas.
De acuerdo con Ramírez Cuevas, el proyecto impulsará el lema “escuchemos primero”, por el que se fomentará a dialogar con las personas con adicciones en lugar de decirles qué deben hacer.
“La idea de esta campaña es que no podemos atender o combatir las adicciones a sustancias psicoactivas o al tabaco o al alcohol a través de los prejuicios (…), no a través de un principio de decirle a la gente qué hacer, necesitamos construir un puente de diálogo”, puntualizó el funcionario.- Luis Luna Cetina con información de El Universal, Notimex y El Financiero

