Ante “momentos aciagos”
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Ante “momentos aciagos” para la Iglesia católica, la Arquidiócesis Primada de México llamó a cerrar filas y mantener una “unidad inquebrantable”.
La arquidiócesis que encabeza el cardenal Carlos Aguiar Retes afirmó que a pesar de la difícil situación, los católicos saldrán adelante como institución.
Bajo el título “Es tiempo de estar unidos como Iglesia”, el editorial publicado en el semanario Desde la Fe indicó que cuando la Iglesia sufre o tiene algún problema, el conjunto también se ve afectado, lastimado, dañado.
“Han sido las caídas de la Iglesia las que permiten entender que no es solamente una institución humana y pecadora, conformada por seres humanos frágiles, sino divina, más aún santa, en virtud de que fue fundada por Cristo que es Santo”, dijo.
El texto aseguró que desde su fundación, hace dos mil años, la Iglesia católica ha atravesado por incontables problemas. “Nos queda claro que, si la barca de Pedro se mantiene firme, es en virtud de la promesa de Jesucristo de que estará con su Iglesia hasta el final”.
La Iglesia “tiene claro que en momentos aciagos, es vital salir al encuentro de la comunidad afectada y tomar medidas para lograr la sanación”, añadió.
“Como ha ocurrido en otros tiempos, la compleja realidad, más allá de las noticias que circulan en rotativos y pantallas, exige de la Iglesia una unidad inquebrantable. Ese es el primer elemento sobre el cual hoy debemos trabajar: la unidad de todos los miembros, entendiendo, unos y otros, el papel que les corresponde”, concluyó la Arquidiócesis.
En la misa dominical, el cardenal Aguiar Retes dijo que “como seres pensantes, la sociedad tiene la capacidad y un buen razonamiento que ayuda a no caer en situaciones de esclavitud”.
Llamó a evitar las nuevas esclavitudes como la adicción a la tecnología.
En la Basílica de Guadalupe, agregó: “Nadie podrá dejarse guiar en el individualismo, que es lo peor que nos puede suceder, debemos descubrir esa necesidad que tenemos de los otros”.
En la homilía, dijo que “todos tenemos esa condición humana que nos tienta una y otra vez, el egoísmo y muchas veces no sabemos vencerlo, caemos en situaciones de esclavitud (…) pero podemos liberarnos”.
El Cardenal recordó que “a diferencia de los animales, los seres humanos son capaces de discernir entre el bien y el mal y no obrar por instinto. Esa capacidad es la que nos hace superiores, pero es lamentable cuando lo hacemos a nuestra conveniencia”.
