Un gran economista comentó que el gobierno actual se encuentra sin rumbo ni guía al tener un manejo inadecuado de la política económica. Continúa diciendo que en realidad la administración en funciones no es el causantes de estos padecimientos, pero sí de su mal avanzado. También da datos duros del PIB, que en mi opinión está mal construido. Basta tener presente que en su estructura se insertan la materia prima traída del extranjero y la maquinaria para su elaboración, dejando que los mexicanos los transforme y se exporten al país que se maquilo en México para aprovechar la mano de obra barata y luego venderlos a otros países, incluso al nuestro con precios elevados que son un insulto. Es la lógica del capitalismo tóxico, aclaro, no son los emprendedores que aman a su país.

Me parece que se debe profundizar en la realidad de la población y aún más en las familias y sus carencias, no utilizando modelos matemáticos sobre los problemas económicos con gráficas y porcentajes que se parecen a las razones financieras que son mediocres, la información es pobre como para que los emprendedores tomen decisiones virtuosas.

En la actualidad, gobierno y empresarios están recurriendo al Dowsizing (reducción de personal) como pretexto para lucrar. Otro ejemplo son los bancos e instituciones que contratan personal externo. Empresas cuyos contratos son leninos al reclutarlos por tres días para no crear antigüedad. Con esta táctica ganan con el sudor de los desempleados.

A lo anterior, la pregunta es ¿Por qué cobran altos intereses si las tasas de interés han bajado? La respuesta es obvia, su filosofía es obtener altas ganancias que luego se van a sus países de origen a los bolsillos de los grandes capitalistas piratas (usureros).

También me causa escozor el bitcoin o criptomonedas. Algunos colegas dicen que son posibles por la ley de Basilea III, que se adoptaron por la crisis de 2008 desencadenada por emitir instrumentos respaldados por hipotecas suprime al tener tres pilares: medición de riesgos, una autoridad supervisora y transparencia.

Mi opinión es que no se debe invertir en dichos instrumentos hasta que sean seguros y cuenten con un respaldo para no caer en otro Fobaproa que rescató a los bancos y no a la población.

Me gustaría que un buen economista aterrice en la realidad del problema económico y no compare gobiernos, tiendas departamentales y su menor consumo, que es lógico por los bajos sueldos y el recorte de personal sin razón, al no contar con planes estratégicos.— Mérida

Doctor en Análisis Estratégico y Desarrollo sustentable por la Universidad Anáhuac campus Mayab

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