El conductor y la reguladora fallan en los procesos
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La Fiscalía General de Justicia (FGJ) dio a conocer, de acuerdo con una serie de peritajes practicados, que una omisión del conductor del Metro y la reguladora de línea, que chocó el 10 de marzo en la estación Tacubaya, fue la causa del accidente y por ese hecho se abrió una carpeta de investigación por hipótesis de homicidio culposo y lesiones, contra quien resulte responsable.
En conferencia de prensa virtual, el vocero de la FGJ, Ulises Lara, detalló que el siniestro en la estación Tacubaya “fue resultado de omisiones de operación por parte del conductor y la reguladora de línea en los procesos de seguridad”.
La Fiscalía recalcó que no se trató de una falla del tren, ya que apenas dos días antes del hecho, el 9 de marzo, se había realizado mantenimiento y se encontraba en condiciones óptimas para su funcionamiento.
Destacó que el peritaje elaborado por la Fiscalía, en el que colaboraron 12 especialidades, coincide con el de la empresa alemana contratada para elaborar un dictamen de manera independiente en el caso.
De acuerdo con el dictamen, al salir de la estación Tacubaya en dirección a Observatorio, el conductor del convoy 33 recibió alertas en su tablero y el sistema de seguridad respondió bloqueándose.
De acuerdo con el manual del Metro, el conductor estaba obligado a ejercer el frenado del convoy mediante la maniobra de estacionamiento en rampa.
La reguladora de la línea no instruyó al conductor a llevar al cabo la maniobra, que implicaba que el convoy fuera detenido de manera segura; por el contrario, le instruyó a que avanzara y debido a ello, el empleado cambió el modo de conducción de pilotaje automático a manual con la autorización de la reguladora.
En ese modo de conducción no se cuenta con ningún dispositivo de seguridad, detalló Ulises Lara.
