Un haitiano

TAPACHULA (EFE).— Las autoridades mexicanas dispersaron la tercera y última caravana migrante que partió en días recientes del municipio mexicano de Tapachula, fronterizo con Guatemala.

Esta tercera caravana salió anteayer de Huixtla rumbo al norte del país por la costa de Chiapas, pese a la presencia de operaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) y elementos de la Guardia Nacional.

A las 5 horas local (10.00 GMT) de la mañana empezaron la ruta rumbo a Mapastepec, donde arribaron las dos últimas caravanas antes de ser disueltas por las fuerzas de seguridad.

Los extranjeros, quienes viajaban ya cansados, tenían lesiones en la planta de los pies y en los dedos, sin que ello impidiera su avance.

Pero la operación federal inició a unos tres kilómetros de Escuintla, un municipio ubicado antes de Mapastepec sobre la misma carretera.

En ese punto, elementos de migración detuvieron a unos 20 migrantes, en medio de empujones, del resto de miembros de esta caravana, conformada todavía por al menos tres centenares de personas.

Además, el personal de migración destinado en Escuintla inició en hoteles búsquedas de migrantes que estén hospedados en esa ciudad costeña.

Los elementos de la Guardia Nacional se mantienen en la entrada del municipio de Escuintla para evitar la llegada de más migrantes.

En la última semana salieron tres caravanas desde Tapachula con varios centenares de migrantes, en su mayoría haitianos, centroamericanos y venezolanos.

Pero las fuerzas de seguridad las disolvieron y además se hizo viral un vídeo que mostraba a dos agentes migratorios mexicanos patear a un migrante haitiano al disolver una caravana que se dirigía hacia el norte, un hecho que fue condenado por la ONU.

Cuestionado sobre el tema, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reveló ayer que la próxima semana enviará una carta a su homólogo de Estados Unidos, Joe Biden, para insistir que atienda las causas de la migración forzada y ofrezca visas temporales de trabajo para centroamericanos.

“Así se lo voy a volver a plantear al presidente Biden la semana próxima a más tardar. Le enviaré una carta porque no podemos solo estar deteniendo, reteniendo, hay que atender las causas”, expresó López Obrador en su rueda de prensa matutina en Palacio Nacional.

Propone plan a EE.UU.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció ayer que enviará una misiva a su homólogo estadounidense, Joe Biden, para proponerle extender a Centroamérica dos programas sociales para contener el flujo migratorio en momentos en que su gobierno es blanco de críticas por incidentes con un grupo que intenta llegar caminando a Estados Unidos.

“No podemos sólo estar deteniendo, reteniendo, hay que atender las causas. La gente no sale por gusto de sus pueblos. No abandona a su familia por gusto, lo hacen por necesidad”, dijo durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.

El mandatario afirmó que las acciones de las autoridades mexicanas son para “mantener hasta donde sea posible” a los migrantes en el sur del país y que se alojen en albergues porque atravesar México “significa mucho riesgo de violación de derechos humanos, sobre todo en la frontera norte”, pero admitió que ellos quieren llegar a Estados Unidos.

“No es conveniente sólo fincar el plan migratorio en el pie de la contención, queda cojo”, sostuvo y anunció que la próxima semana insistirá a Biden sobre su propuesta de extender al llamado Triángulo Norte -Guatemala, El Salvador y Honduras- los planes estatales “Sembrando Vida” y “Jóvenes construyendo el futuro” que, afirmó, crearían unos 330,000 empleos en seis meses en esos países.

López Obrador indicó que se requieren planes de inversión en Centroamérica para atender las causas del creciente flujo migratorio.

Esta declaración coincidió con la salida de un nuevo grupo de unos 300 migrantes, principalmente de haitianos, que partió desde la ciudad sureña de Tapachula, en el estado de Chiapas, hacia el norte en medio de operativos de la Guardia Nacional y el INM para contenerlos.

Pasadas las 3 de la mañana, varios cientos de jóvenes delgados, mujeres embarazas o con niños de meses en brazos, y personas con alguna deficiencia de movilidad salieron caminando desde el poblado de Huixtla rumbo a Escuintla en su avance por Chiapas.

Vistiendo modestas camisetas y pantalones y desgastados zapatos deportivos y chanclas, los migrantes caminaron por la carretera mientras eran seguidos por vehículos de la policía, algunos activistas de derechos humanos e integrantes de los medios de comunicación.

Cuando el grupo descansaba bajo árboles de mango y papaya, fue interceptado por cientos de elementos de la Guardia Nacional, quienes con ayuda de escudos plásticos les bloquearon el paso mientras funcionarios del INM detenían a medio centenar de migrantes, según imágenes que captó la AP.

Por momentos se dieron forcejeos entre los agentes y algunos migrantes, quienes al tratar de huir fueron sujetados por los funcionarios para introducirlos en camionetas y detenerlos.

“Yo no voy a pelear con ustedes, pero suéltame”, gritaba desesperado un hombre a los funcionarios de migración mientras de decenas de migrantes corrían entre los árboles huyendo de las autoridades y otros lanzaban objetos contundentes hacia los guardias nacionales.

“Tengo como dos días caminando aquí, sin comer”, dijo Louis Galites, de 28 años, al relatar que había salido hace cuatro años de Haití rumbo a Chile y que luego de un largo periplo logró llegar a México en un viaje que le costó unos 5,000 dólares.

Galites se quejó de la lentitud de las autoridades mexicanas para tramitarle los documentos de migración requeridos para seguir su viaje hacia Estados Unidos, donde espera reencontrarse con su madre y otros familiares . “Nunca me dan papeles, no tengo trabajo”, comentó el migrante, y agregó que durante su estancia en México ha tenido que dormir a la intemperie en una plaza y soportar aguaceros.

En los últimos días elementos de las fuerzas de seguridad han dejado caminar varias horas a los migrantes y aprovechan su cansancio o la lluvia para dispersarlos con equipos antidisturbios y, en algunos casos, uso excesivo de la fuerza. La víspera, durante la presentación de su tercer informe de gestión, López Obrador se distanció de un incidente ocurrido el fin de semana, cuando un migrante que intentaba avanzar fue golpeado brutalmente por funcionarios de Migración. “No se han violado los derechos humanos de migrantes”, dijo el gobernante al recordar que los funcionarios implicados en el hecho fueron separados de sus cargos.

La postura de López Obrador se distancia de los recientes comentarios que realizó el secretario de Defensa, Luis Cresencio Sandoval, quien planteó que el objetivo principal del operativo del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional es “detener toda la migración” y “cubrir la frontera norte, la frontera sur con efectivos”.

Desde hace meses, el gobierno mexicano ha insistido a Estados Unidos sobre la necesidad de desarrollar planes de inversión en los países de Centroamérica y el sur de México para tratar de contener el flujo migratorio pero hasta el momento no ha tenido una respuesta clara.

A inicios de mes, una delegación del gobierno estadounidense, encabezada por el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, y el consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, visitó la capital mexicana y se reunió con López Obrador para discutir sobre las estrategias de Washington para atender el problema migratorio.

Biden respalda una propuesta para proporcionar 7.000 millones de dólares en asistencia a Guatemala, El Salvador y Honduras y ayudar a atender la pobreza y la violencia que causan que las personas huyan a Estados Unidos.

Una reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que ordenó reactivar una política migratoria que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar en México su cita ante tribunales, complicó los planes de Biden para atender el creciente flujo migratorio.

Detención Agentes federales

Indígenas tzeltales mantienen detenidos y desarmados a un grupo de agentes federales.

Represalia

Encabezados por un excandidato a un puesto de elección popular en el ayuntamiento de Ocosingo, por Morena, tienen desde hace más de 24 horas en su poder, a elementos de la Guardia Nacional (GN) e Instituto Nacional de Migración (INM), en represalia por haber asegurado a dos traficantes de humanos que operan en la selva.

Interceptan vehículos

Autoridades comunitarias de la región Selva informaron que los indígenas interceptaron los vehículos en los que viajaban los agentes federales, en el crucero de San Javier, del municipio de Ocosingo, ubicado sobre la carretera Fronteriza del Sur.

Operación

Horas antes, los elementos habían asegurado a dos presuntos traficantes de humanos que mueven a inmigrantes desde el río Usumacinta a Palenque.

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