El intenso flujo de migrantes ha causado una crisis sin precedentes

Crisis migratoria evidencia falta de marco protector

MÉXICO (Xinhua).— La crisis migratoria de los últimos días en la frontera norte de México, con miles de ciudadanos haitianos intentando llegar a Estados Unidos, evidencia la necesidad de un marco continental de protección a todas las personas en movilidad, consideraron ayer expertos mexicanos.

En un seminario sobre las actuales migraciones haitianas, organizado por El Colegio de la Frontera Norte de México (El Colef), el presidente de esa institución, Alberto Hernández, afirmó que diseñar y aplicar un marco continental de protección es un reto regional, en tanto que muchos de los migrantes se ubican en “una zona gris entre refugiados y migrantes voluntarios económicos”.

“Esto tiene una dimensión continental, implicando varios países de tránsito y destino”, subrayó el académico, al tiempo que identificó como otro reto derivado de la crisis la evaluación de los instrumentos de protección con los que cuenta el continente, pero que “no se aplican del todo en materia de derecho internacional de refugiados”.

Evaluación

Hernández estimó que una evaluación política y jurídica permitiría determinar la pertinencia y aplicabilidad de los instrumentos con base en acuerdos políticos multilaterales, que quizás prevendrían crisis como la vivida en los últimos días.

El Colef envió desde el 19 de septiembre un equipo de investigación a Ciudad Acuña, en el estado de Coahuila, para dar seguimiento a la crisis migratoria que viven miles de personas en esa localidad, fronteriza con el poblado estadounidense de Del Río, en Texas, Estados Unidos.

Hallazgos

El seminario presentó los primeros hallazgos de la investigación, que entre otros elementos describe las condiciones a las que han estado expuestos los migrantes en ambos lados de la frontera.

En el lado estadounidense, donde llegaron a acampar bajo el puente internacional de Del Río entre 14,000 y 15,000 personas —la gran mayoría haitianos—, los migrantes carecieron de víveres y artículos de primera necesidad, expuso por su parte Camilo Contreras, quien es profesor e investigador de El Colef.

Hubo obstrucción por parte de las autoridades de ayuda humanitaria que pudo haber otorgado la gente de Estados Unidos, así como restricción a la prensa y sobrevigilancia por aire, agua y tierra, todo lo cual obligó a los migrantes a acudir al lado mexicano para llevar lo básico posible, detalló el académico.

 

De un vistazo

Vieja amistad

Una vieja relación de amistad entre Ciudad Acuña, Coahuila, y Del Río, Texas, ayudó a sus poblaciones a sobrellevar los desajustes y zozobras generadas estos días tras la masiva llegada de migrantes haitianos y el cierre temporal de la frontera.

Tranquilidad rota

La tranquilidad habitual de Del Río, ciudad de unos 35,000 habitantes mayormente hispanos, y de Acuña, de 163,000 residentes, se vio afectada en los últimos meses por las restricciones a los viajes por la pandemia y la creciente cantidad de migrantes que llegaban a la zona.

Con más arrestos

Del Río ha pasado a ser el segundo sector con más arrestos de la frontera. La acumulación de hasta 15,000 haitianos en un campamento fue la gota que derramó el vaso y las autoridades decretaron el cierre total, por una semana, total del puente el 17 de septiembre.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán