La plancha del zócalo capitalino se convirtió ayer en pista de circo para presentar peculiar espectáculo y, al mismo tiempo, llamar la atención de las autoridades sobre la necesidad de una legislación que permita a la comunidad circense cumplir mejor con la alta misión de llevar diversión y esparcimiento a la sociedad, especialmente en estos tiempos de crisis por la pandemia.

Humberto Padilla Ledezma, presidente de la Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circos (Uneac), explica su demanda:

“La necesidad de exigir una ley es porque no la hay. Cuando vamos a solicitar permiso para trabajar en un terreno de algún municipio, no saben cómo tratarnos, sólo buscan la manera de cobrarnos y tampoco tienen una base o criterio para hacerlo. A veces nos cobran como si fuéramos a dar un baile popular o nos ponen requisitos como si fuéramos a hacer una construcción. Finalmente nos cobran lo que quieren. O simplemente nos niegan el remiso, sin fundamentos legales.

“Si hubiera una legislación al respecto y nosotros la cumpliéramos, no se podría negar el permiso y se nos cobraría lo justo. Sabemos que para exigir también hay que cumplir. Y no estamos pidiendo nada gratis, solo que se nos cobre lo justo.

“Y que se tenga en cuenta nuestra condición de artistas itinerantes porque a veces los tiempos y condiciones que nos ponen son prácticamente imposibles de cumplir por la propia naturaleza de nuestro trabajo.

“Por eso pedimos que se tome en cuenta todo esto y que se elabore una ley específica para el circo y que no cada municipio decida a su antojo cómo cobrarnos y cómo pedirnos el trámite”,

El espectáculo de ayer en el Zócalo incluyó acróbatas, malabaristas, cómicos y la participación especial de un dirigente de la Comunidad LGBTQ, Queerxotic.— Luis Alberto Luna Cetina

 

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán