CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Los prejuicios, tabúes, la falta de acceso a infraestructura, y la ausencia de información y diálogo son las principales barreras que evitan que las mexicanas tengan una menstruación digna, según la Primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, presentada ayer.
“Esta primera encuesta resulta importante porque nos permite visibilizar y dimensionar con evidencia cómo la sociedad ha estigmatizado la menstruación, a las personas que menstruamos y a la gestión menstrual, reforzando y ensanchando las desigualdades de género”, dijo en una conferencia de prensa Melisa Guerra, de la asociación Menstruación Digna.
Palmira Camargo, vicepresidenta de comunicación de la empresa Essity, recordó que hasta ahora México no contaba con datos precisos sobre la gestión menstrual, lo que ha impedido que se establezcan políticas públicas al respecto.
“Un problema no se puede resolver si no sabemos su tamaño. Se requiere datos para afrontar esta problemática, para ayudar a tener mejores propuestas”, refirió.
La encuesta
El sondeo, realizado a nivel nacional en agosto y septiembre pasados a mujeres y personas menstruantes de entre 12 y 70 años, reveló que 6 de cada 10 mexicanas desearían no menstruar por la falta de conocimiento e información de este proceso natural.
Se reveló que las principales fuentes de información de las personas menstruantes son las madres, el internet y las redes sociales.
La mitad de las encuestadas afirmó que ha dejado de adquirir productos básicos como alimentos, medicamentos y servicios por comprar toallas sanitarias.
El 15% señaló que no cuenta con la infraestructura necesaria para la gestión menstrual y el 56%, que su escuela o lugar de trabajo no provee productos de gestión menstrual de manera gratuita.
Puebla (77%) y Oaxaca (74%) son los estados donde las mujeres tienen menor acceso a productos menstruales en el país.
En lo que se refiere a la educación, el 69% de las personas encuestadas declaró que al momento de vivir su primera menstruación tenían poca o nula información al respecto.
Además, 7 de cada 10 señalaron que su mamá fue la primera persona con quien habló de menstruación.
El 90% se mostró muy de acuerdo y de acuerdo con que la menstruación es un tema que debe enseñarse tanto a los niños como a las niñas.
En tanto, 9 de cada 10 personas consideraron muy importante implementar iniciativas como los permisos menstruales y destinar recursos públicos para productos.
Y más del 85% de las encuestadas afirmó desconocer cualquier tipo de ley local sobre gestión menstrual o alguna reforma educativa en su estado.
Naturalizar la menstruación
Palmira Camargo señaló que es esencial que la menstruación sea una experiencia natural, segura, saludable y digna, algo que no debe ser mal visto.
“Queremos romper barreras, concienciar sobre que la menstruación no es buena ni mala, simplemente es. Hay que quitarle toda esa carga negativa”, concluyó.
