CIUDAD DE MÉXICO.- José Woldenberg fue el único orador de la marcha en defensa del INE en Ciudad de México, quien hizo un llamado a impedir la destrucción del organismo electoral ante la reforma electoral propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Estamos aquí reunidos con un solo objetivo claro y trascendente: defender el sistema electoral que varias generaciones de mexicanos construyeron”, aseguró el político egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El politólogo abrió su participación destacando que el sistema electoral actual “ha permitido la convivencia y competencia de la pluralidad y la estabilidad políticas, la trasmisión pacífica de los poderes públicos y la ampliación de las libertades”.

¿Quién es José Woldenberg?

José Woldenberg Karakowsky fue uno de los primeros Consejeros Ciudadanos del Instituto Federal Electoral (IFE) ahora conocido como INE, cuanto este recién fue creado.

También fue el primer consejero presidente durante la primera renovación democrática en 1996, ocupando el cargo desde 1997 hasta 2003 tras una elección de transición en el año 2000.

De origen judío polaco y lituano, es licenciado en Sociología con maestría en Estudios Latinoamericanos y doctorado en Ciencia Política, todas de la Máxima Casa de Estudios de México.

Colaboró en la formación del Partido Socialista Unificado de México, el Partido Mexicano Socialista y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), partido que dejó por diferencias en sus posturas políticas.

Se ha desempeñado como profesor de la UNAM, miembro del Consejo Consultivo de la UNICEF en México y de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y periodista en varios medios con trabajos de análisis e investigación.

En 2004 con el Premio Nacional de Periodismo en la categoría de Reportaje y Periodismo de Investigación por el artículo “México: la historia de su democracia”, junto a Ricardo Becerra y Leopoldo Gómez.

Discurso de José Woldenberg en la marcha en defensa del INE

Es su discurso, Woldenberg destacó que el INE constituye un patrimonio común cuya defensa reunió a “ciudadanos de muy diferentes orientaciones políticas y extracciones sociales, militantes de partidos, integrantes de organizaciones sociales y personas sin filiación política”.

El exconsejero del INE afirmó que todos estos grupos civiles se dieron cita en la marcha en defensa del INE porque “deseamos que México sea la casa que nos cobije a todos”.

“Somos parte de una marea de opinión que aprecia y defiende la democracia”.

Woldenberg señaló que el INE actual es el resultado de ocho reformas realizadas entre 1977 y 2014 para garantizar la democracia e imparcialidad de los procesos electorales pero requirió de la lucha ciudadana.

“Se requirió de movilizaciones, luchas, denuncias, acuerdos y, sobre todo, conformar normas e instituciones electorales capaces de ofrecer garantías de imparcialidad y equidad a la diversidad de fuerzas políticas que modelan el país”

“Esa democracia se construyó con el trabajo de millones, de varias generaciones de mexicanos y mexicanas, cuyo edificio culminante fue el Instituto Nacional Electoral. Ese gran cambio histórico no puede ser explicado sin la existencia de nuestro sistema electoral”, sostuvo.

El politólogo reconoció que la democracia en México aún no está en su “estación final” ni es “un paraíso” insistió que se ha logrado “una germinal democracia, pero que nos ha permitido asentar la pluralidad política y que la misma pueda coexistir y competir de manera pacífica”.

Sobre este tema: Marcha en defensa del INE en CDMX; miles asisten a protesta contra la reforma electoral

En su discurso acusó a la reforma electoral propuesta por el presidente Andrés Manuel Obrador de intentar destruir un sistema electoral que ha impedido que el poder sea de un solo partido: “la titularidad del Poder Ejecutivo ha cambiado”.

 “El Poder Legislativo ha recogido los cambios en las preferencias políticas de millones de mexicanos; las minorías de ayer son las mayorías de hoy y en todo el país, ese proceso se repite y se ha naturalizado a lo largo de casi tres décadas”, afirmó.

El sistema electoral que culminó con la creación del INE “nos ha permitido asentar la pluralidad política y que la misma pueda coexistir y competir de manera pacífica”.

“Buena parte de lo edificado se quiere destruir desde el gobierno. Es necesario insistir en eso, porque significa no solo una agresión a las instituciones existentes, sino a la posibilidad de procesar nuestra vida política en un formato democrático”, advirtió.

“México no puede volver a una institución electoral alineada con el gobierno, incapaz de garantizar la necesaria imparcialidad en todo el proceso electoral. Nuestro país no merece regresar al pasado porque lo construido permite elecciones auténticas, piedra angular de todo sistema democrático”, sostuvo.

¿En qué consiste la reforma electoral de AMLO y cómo afecta al INE?

La Reforma Electoral de AMLO propone convertir al INE en el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), el cual sería la única autoridad electoral en México y adsorbería las funciones de los organismos electorales locales, los cuales desaparecerían.

Los consejeros del INEC serían elegidos cada seis años mediante el voto secreto y directo de la ciudadanía, en elecciones celebradas cada seis años durante el primer domingo de agosto. Los candidatos serían presentados por todos los Poderes de la Nación.

Con la reforma se eliminarían los Organismos Públicos Locales Electorales, Tribunales Electorales Locales y federalización de las elecciones siendo el Tribunal Electoral del Poder Judicial de La Federación (TEPJF) el encargado de resolver las controversias a nivel local.

Respecto a los partidos políticos también se propone eliminar el financiamiento público ordinario que poseen a nivel nacional y local pero conservar el financiamiento público para campañas electorales y reducir los tiempos en Radio y Televisión.

El modelo de elecciones de diputados, senadores y ayuntamientos sería modificado a un sistema de representación pura, es decir, el porcentaje de votos que obtenga un partido político será el porcentaje de legisladores o miembros de ayuntamientos que tendrá.

Asimismo, se reduciría el número de integrantes de los Ayuntamientos municipales con un nuevo límite de hasta nueve regidurías de manera proporcional a la población de cada municipio.