CIUDAD DE MÉXICO.- La Asociación Mexicana de Agencia de Viajes (AMAV) alertó por los call centers “patito” o “pirata” en México que se hacen pasar por cadenas hoteleras durante la temporada decembrina.
De acuerdo con Eduardo Paniagua, presidente de la AMAV, se han registrado casos de turistas que han perdido desde 15 mil hasta más de 130 mil pesos con esta estrategia de fraude, que en muchas ocasiones queda impune.
Alertan por call centers ilegales en México
En entrevista con El Universal, Eduardo Paniagua denunció que empleados corruptos robaron la base de datos de muchos hoteles de renombre, que contienen información sobre el hospedaje de los turistas, y las vendieron a estos call centers ilegales.
Con el historial de viajes y hospedaje de los turistas los call centers llaman a las personas para ofrecerles “paquetes exclusivos” y conseguir que les transfieran o depositen dinero para reservar los paquetes.

Según datos de la Asociación, ocurren más de nueve mil 96 fraudes por hora en América Latina y alrededor del 70% corresponden a México, donde señalaron ocurren seis mil 630 fraudes cibernéticos de call centers “patito” cada hora.
“Los afectados llaman a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), les dicen que presenten la denuncia, pero la pregunta es contra quién […] la Comisión Nacional Bancaria no da información del nombre del cuentahabiente del que uno depositó, tienes el número de cuenta, pero no sabemos a quién pertenece”.
“Es muy complicado que una persona defraudada obtenga información de donde depositó el dinero, la persona puede ir a la Fiscalía y procede a levantar la denuncia, pero es contra quien resulte responsable y tienes que ir a ratificar, entonces si eres turista no vas a tener tiempo para hacer el proceso”, expresó Paniagua.
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Fraudes cibernéticos en México no son ratificados
Eduardo Paniagua detalló que un 7% de los fraudes cibernéticos en México se denuncian y de estas la mayoría no se ratifican; los que llegan a efectuarla simplemente se queda en carpeta porque no hay contra quien ejecutar una acción.
Explicó que la Policía Cibernética ingresa a la página defraudadora y también cancela el número, “pero no hace más porque no tiene elementos”.
Paniagua, señala que el año pasado, en un hotel en Huasca de Ocampo, Hidalgo, se documentaron más de 30 fraudes cibernéticos. También en un hotel de Coahuila, un equipo de futbol reservó y al momento de llegar se percataron que fueron víctimas de un fraude.
Generalmente los estafadores aplican una “técnica psicológica” hasta lograr su cometido, “algunos empleados venden la base de datos a los delincuentes… lo más preciado de un centro turístico es su base de datos”.
