MONTERREY (El Universal).— Los padres de Debanhi Susana Escobar Bazaldúa, quien fue localizada sin vida el 21 de abril pasado, trece días después de su desaparición, dieron un voto de confianza para que la FGR aclare el feminicidio de su hija, pues afirmaron que las autoridades de la institución autónoma federal “pueden y deben hacer las cosas bien”.
En un vídeo con motivo de la Navidad, Dolores Bazaldúa y Mario Escobar Salazar dieron a conocer avances sobre el feminicidio.
Afirmaron que la FGR les notificó las recientes actuaciones y diligencias que llevaron al cabo, derivadas de los escritos que la familia y los abogados de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) presentaron para esclarecer el caso.
Debanhi, de 18 años, desapareció en una de las carreteras más peligrosas de México y luego fue hallada sin vida en una cisterna, a unos metros de donde siempre fue buscada.
La noche del viernes 8 de abril, Debanhi se arreglaba para ir a una fiesta mientras su madre, Dolores Bazaldúa, le pidió que no fuera, porque iban a viajar para tomar sus vacaciones antes del regreso a clases, ya que tanto ella y su esposo son maestros.
Pero la joven la convenció con el argumento de que regresaría pronto.
Once días después de la desaparición y dos días antes del hallazgo del cuerpo, la fiscalía le mostró a Mario Escobar un vídeo en el que se ve que el taxista Juan David puso una mano en los pechos de su hija, lo que habría detonado que ella bajara del auto. El padre de Debanhi acusó que el titular de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, Rodolfo Salinas, sostuvo que no había delito que perseguir.
