CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— A un día de inaugurarse la refinería Dos Bocas, el presidente Andrés Manuel López Obrador insiste en su apuesta por la transición e independencia energética basada en el petróleo en medio de las dudas de los expertos que cuestionan la viabilidad de sus promesas.

“Estamos trabajando para que en 2023, es un desafío, dejemos de comprar las gasolinas y no es un asunto fácil porque ahora que está creciendo la economía está aumentando el consumo”, explicó el mandatario el pasado 29 de junio.

Para ello, inaugurará hoy viernes la refinería Dos Bocas de Tabasco, cuando se cumple el cuarto aniversario de su victoria en las elecciones presidenciales.

Sin embargo, los expertos desestimaron que pueda lograr que México produzca el total de las gasolinas que consumen sus habitantes ni dejar de exportar crudo para lograr la autosuficiencia energética en 2023 que prometió el mandatario desde su triunfo electoral en 2018.

“En el fondo trae una connotación política: el cuarto aniversario del triunfo del presidente en las elecciones. Pero en la parte de política energética la realidad es que sabemos muy poco. No sabemos a qué capacidad va a operar la refinería ni cuándo va a operar al 100% de su capacidad”, explicó Oscar Ocampo, coordinador de Energía en el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

De acuerdo con información de Pemex, en mayo pasado la petrolera estatal extrajo 1.67 millones de barriles diarios de crudo. Es decir, 330,000 barriles diarios menos de la meta para dejar de importar petróleo en 2023 sin depender de sus socios comerciales privados, quienes alcanzaron su mayor nivel de producción petrolero con 101.000 barriles diarios de petróleo en el mismo mes.

Ana Lilia Moreno, coordinadora del Programa de Competencia y Regulación en México Evalúa, organización que da seguimiento al gasto público, recordó que en un principio el costo de la refinería Dos Bocas sería de 8,000 millones de dólares. Precio que, indicó, se incrementó en 220% y una suma ascendente que calcula en 26,493 millones de dólares.

El propio presidente ha reconocido un sobrecosto por entre 3,000 y 4,000 millones de dólares, es decir, entre 38% y 50%, dando un posible total oficial de hasta 12,000 millones de dólares.

Además, la experta dijo que su construcción se inició sin estudios de impacto ambiental, sociales ni costo-beneficio, lo que señaló desde 2019 la Auditoria Superior de la Federación (ASF), órgano de fiscalización.

“No es mala idea”

Bernardo Castillo, experto en temas energéticos, argumentó que construir una refinería no es “mala idea”, pues reconoció que el petróleo ha alcanzados precios muy altos debido a las presiones inflacionarias globales que comenzaron con la pandemia por el Covid-19 y ahora por la guerra entre Rusia y Ucrania.

Apuntó que es más conveniente usar Dos Bocas para elaborar productos industriales y derivados de la petroquímica como plásticos, fertilizantes, pinturas, fibras como la de carbono, entre otros, en lugar de usarla para refinar combustibles.

Óscar Ocampo, del IMCO, también refirió que la extracción de petróleo crudo es buen negocio en la actualidad por los precios y su rentabilidad. Aunque apuntó que la refinación es otro tema, pues los márgenes de ganancia son “históricamente muy reducidos” y comentó que “en los últimos 10 años de Pemex Transformación Industrial (TRI) opera con pérdidas tras pérdidas”.

Inauguración simbólica

Por su parte, Abril Moreno, directora de Energía a Debate, advirtió que no se logra una meta como la autosuficiencia energética con una inauguración simbólica, ya que el sistema nacional de refinación opera solo al 44 % de su capacidad instalada.

Por ello, argumentó que hubiera sido mejor evaluar cuáles refinerías necesitaban mayor inversión para aprovechar la infraestructura que ya se tenía.

“Aunque el presidente (López Obrador) diga que para 2023 se empezará a refinar la primera gota de combustibles, es mentira. Ahorita hay obra civil y lo que nos van a presentar es el comedor, los laboratorios y algunas oficinas porque no hay nada”, aseguró la experta.

El 17 de junio, el presidente presentó un plan para combatir la crisis climática, en el que su mayor inversión, de 2,000 millones de dólares, se destinará a Pemex.

La empresa del Estado, la petrolera más endeudada del mundo, perdió 10.900 millones de dólares en 2021.

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